lunes, diciembre 08, 2008

Sobre los detalles en los casos de secuestros

Hace algunas semanas comentábamos en este espacio sobre la pertinencia de revelar el nombre de un testigo protegido de la PGR. Ahora volvemos sobre otra primera plana del periódico Reforma, en esta ocasión para llamar la atención sobre la publicación de los detalles con los que fue encontrado el cuerpo de quien se cree era Silvia Vargas. La polémica surge cuando tanto en los títulos como en el desarrollo de la nota se habla de "muestras de tortura".

Más allá de si se trataba o no de la hija de Nelson Vargas, los detalles están de·más. Qué aportan los detalles al caso o a la solución del secuestro? Contribuyen en algo a comprender mejor el tema de la inseguridad? La respuestas es no.

En cambio, habría que preguntarse qué sintieron los familiares y amigos de la supuesta víctima cuando leyeron la nota. La referencia es importante porque uno de los parámetros que podemos usar quienes estamos en los medios, es preguntarnos si lo que escribimos o decimos al aire se lo podríamos decir de frente a nuestro público y a nuestras fuentes.

Respeto el trabajo de los reporteros y editores que participaron en esa nota, sin embargo, creo que como periodistas y como lectores ganamos cada vez que nos hacemos este tipo de preguntas.

4 comentarios:

Edgar D. Heredia Sánchez dijo...

La pérdida del pudor III

Realmente es tanta el hambre de la sociedad por la información, está realmente ávida de conocer hasta el más pequeño detalle de los asuntos que integran la agenda pública nacional, realmente estos detalles modificarían significativamente la perspectiva y posicionamiento ciudadano? las preguntas creo guardan una estrecha relación con la vorágine informativa en la cual nos hemos visto inmerso. Lo que como lectores, auditorio buscamos es el inmediatismo, lo más fresco, no importa que en ello no reparemos en los impactos que ello suponga con los agentes involucrados. Como sociedad estamos envilecidos, somos nosotros mismos como consumidores de esta información la que incentivamos y alentamos estas prácticas, en tanto no reparemos en ello continuaremos observando cada vez detalles más mórbidos de este y otros casos.

Adicionalmente debemos reparar en las fuentes, quién filtra qué y bajo que intereses, no es motivo de sanción y aún de penalización este tipo de filtarciones?

Ontobelli کτγℓع dijo...

El periodista no tiene porque filtrar o censurar la información. No es trabajo de la prensa embellecer o maquillar las noticias, o simular que nada pasa para reducirle el costo a un gobierno inepto y corrupto.

valeria dijo...

Hey, para nada significa censurar o cubrir a un gobierno que puede estar haciendo bien o mal su trabajo. Es tan simple como la empatía que deberíamos sentir hacia el dolor ajeno. Hay una familia que lleva mas de un año en la sosobra de lo sucedido; de qué sirve que TODOS sepamos en qué condiciones se encontró el cuerpo, además de que ni siquiera se sabe si es o no.
Me parece que el trabajo de Reforma ha ido en continuo declive. Ya no hay distinción entre ellos y su Metro.
Lamentable, muy lamentable

Ontobelli کτγℓع dijo...

Omitir información se llama CENSURA. El argumento de la empatia es igual de ridículo que el respeto a las creencias ajenas. Bajo esa lógica entonces prohibamos los juegos de futbol porque los hijos de los porteros sufre estrés emocional cada vez que a sus padres les meten gol. xD

¡Es ridículo!

Si los familiares de los torturados quieren ver las fotos y las narraciones ES SU ELECCIÓN, NADIE LES PONE LOS DIARIOS EN LA CARA Y LOS OBLIGA A LEER.

Pero tampoco nadie tiene el derecho de desinformar a la sociedad. Omitir información es desinformar.