martes, enero 10, 2006

Buenas noticias (para variar)

Acostumbrados a leer únicamente malas noticias, la prensa desde ayer nos ha dados dos datos positivos que vale la pena comentar. El primero, presente en la nota principal de Reforma – y destacado ayer en la primera plana de El Economista – se refiere al nivel de inflación registrado durante el 2005: 3.33 por ciento, el menor observado en los últimos 35 años. Con esa elevación, se nos informa, “la inflación acumulada en los cinco años de gobierno llegó a 24.72 por ciento, y se mantiene hasta ahora como la de menor tasa para periodos similares de las últimas seis administraciones.”
A este dato podemos agregar el crecimiento registrado en el Índice de Confianza de los Consumidores, que en diciembre alcanzó su mayor nivel desde que comenzó a difundirse el indicador hace dos años. Este dato nos indica que los mexicanos estamos más optimistas sobre la marcha de la economía, lo cual es importante pues lleva a tomar decisiones como la adquisición de bienes. En otras palabras, si creo que mi situación personal y del país van a ser negativas, no gasto y de paso provoco un menor crecimiento de la economía. En contraste, si tengo buenas expectativas estimulo el ciclo económico.
¿Porqué vale la pena comentar esta información? Primero, porque a veces es agotador escuchar sólo malas noticias; segundo, porque si bien no son suficientes el control de inflación ni la recuperación de la confianza, si son elementos necesarios para pensar en un mayor crecimiento para el país. ¿De qué nos sirve que la inflación esté controlada? Sin ser economistas podemos entender que el incremento de los precios se traduce en una pérdida del poder adquisitivo. La inflación, como otras variables económicas, parece ser de ésas que cuando está desbocada, se nota, no así cuando presenta niveles aceptables, no obstante no perdamos de vista este importante dato.

1 comentario:

JOSE SANCHEZ ZOLLIKER dijo...

Siendo ortodoxos, un incremento en los precios no se traduce en una pérdida obligada del poder adquisitivo. Aunque sí sucedería lo mismo si contemplaramos un incremento sostenido de los precios... Saludos!