lunes, octubre 27, 2008

El efecto Nashville (sobre los planes para atentar contra Barack Obama) El efecto Nashville (sobre los planes para atentar contra Barack Obama)

Una pregunta flota en el aire desde hace semanas: ¿votará Al Qaeda en la elección de Estados Unidos? La referencia es pertinente por el video de Osama Bin Laden que apareció apenas unos días antes de la reelección de George W. Bush, y en especial por los ataques a España el 11 de marzo de 2004 que cambiaron el resultado de las elecciones celebradas tres dias después.

Lo interesante es que si bien ese factor no ha aparecido en la elección, una nueva variable ha surgido toda vez que autoridades policiacas de Estados Unidos han informado que desmantelaron un complot pensado para asesinar a estudiantes de secundaria de raza negra, como parte de un plan cuyo objetivo final sería la muerte del senador y candidato democrata, Barack Obama.

Más allá de la capacidad real de estos grupos para cumplir sus planes- pues se trataba de dos jóvenes de apenas 18 y 20 años - el asunto es interesante porque coloca en primer plano el odio racial que prevalece en parte de la sociedad estaounidense.
¿Afectará de algún modo esta noticia a los electores? ¿El miedo a la furia de esos grupos puede desincentivar a ciertos votantes al temer por la vida de su posible presidente? Será muy interesante ver cómo procesan los medios esta informacion, pues de hacerlo mal pueden ayudar a la agenda de los detenidos al dar una visibilidad al tema de la raza que hasta ahora parecía quedar en un segundo plano. Habrá que ver lo que ocurre en las próximas horas: la reacción de Obama, la respuesta de McCain y el encuadre de periodistas y encuestadores. Seguiremos comentando.

1 comentario:

Edgar D. Heredia dijo...

Las distancias de Obama

está por cerrarse una capítulo más en los procesos electorales estadounidenses, un proceso inédito e histórico. Primero por la competencia que se desató en el partido demócrata por la nominación de la candidatura, la cual descansaba en dos posibilidades una mujer y un afroamericano, aunque en realidad es un mulato, hijo de madre blanca y un hombre negro, de esa competencia salió triunfador el mulato, ya en la competencia la fórmula republicana incluyó a una mujer como candidata a la vicepresidencia para lograr atraer la renta electoral de las mujeres que se inclinaban por la fallida competidora del partido demócrata.

Ante ese escenario entraron en juego nuevas variables de análisis para intentar vaticinar los resultados del próximo 4 de noviembre, en septiembre parecía que Obama se estancaba y la figura de McCain se enfilaba a la Casa Blanca, sin embargo el push sorpresa que le otorgó la nominación de la gobernadora de Alaska como vicepresidenta se iba agotando y se convierte en un lastre. Durante esas semanas se hablaba que la estrella de Obama estaba colapsando, que su desempeño no tenía el mismo vigor y fuerza con que se había enfrentado a Clinton, para ser sinceros se notaba muy amarrado a Obama, el crecimiento de McCain en las encuestas parecía más resultado de la ausencia de vigor de Obama, que la fuerza y propuestas del republicano; sin embargo a lo largo de este proceso el asunto racial ha sido un tema toral en los análisis políticos, tan cierto y poderoso que gran parte de esta contención del candidato demócrata era resultado de tratar de no aparecer como el estereotipo del hombre negro común estadounidense, resentido y amargado por la sujeción y menosprecio con que se comporta además de dotar de victimización a todo comentario o crítica que le haga, en eso Obama ha sido excesivamente cuidadoso, trata de presentar su candidatura y presencia electoral como un asunto donde el color de piel no tenga que ver, trata de someter a referedum la elección presidencial, donde se juzgue desde la economía y la política internacional el desempeño de 8 años de gobierno republicano.

Antes que atentados, Obama debe considerar y ocuparse de dos cosas; primero, evitar el triunfalismo y promover la asistencia del voto que tiene a su favor para asegurar su triunfo; y segundo, el asunto del llamado efecto Bradley (que debe su nombre a la fallida candidatura de Bradley un candidato negro alcalde de Los Ángeles, California, que a pesar de tener ventaja en las encuestas sobre las preferencias terminó perdiendo la elección a gobernador de dicho estado), es decir que no importa la distancia que mantenga sobre su contrincante en las encuestas y sondeos, el ciudadano promedio estadounidense muchas veces no es sincero al expresar su opinión sobre candidatos negros y prefiere ser políticamente correcto antes que transparentar sus reales preferencias electorales, ahora si bien muchos investigadores se han encargado de matizar cuando menos la importancia del efecto Bradley, ya que en estados donde al población negra es mayor a 15% el apoyo a un candidato de color se dispara considerablemente, contrario a estados donde dicha población es menor a 10% y el apoyo se reduce hasta en 6 puntos porcentuales. Estos y no otros son los asuntos que deben ocupar a Barak Obama, esto sin menospreciar que el segregacionismo es un asunto vivo en la agenda estadounidense.

Se ha vuelto lugar común, considerar que la presencia de AlQaeda y su amenaza de manifestarse antes de la elección pueda modificar las tendencias del voto, para ello se ha apoyado en el ejemplo del caso español, cuando en marzo un ataque terrorista revierte la ventaja que Rajoy, el candidato del Partido Popular, hasta en 4 puntos antes del atentado sobre el candidato del Partido Socialista Obrero Español, dicha afirmación es inexacta, al menos no puede tomarse como verdad revelada, primero por que la distancia del PP venía disminuyendo significativamente, es más consideraría que con una semana más de campaña, Zapatero remontaría el déficit sin atentado; y segundo y más importante, el manejo de propaganda y comunicación del gobierno español con respecto a los atentados, cuando en las primeras horas después de los hechos, intentó culpar a la organización vasca ETA de dichos actos, cuando los mecanismos de operación distaban históricamente de la operación de dicha organización nacionalista. El manejo de medios y la manipulación de evidencias sepultó al PP y le otorgó al PSOE el impulso definitivo. No es seguro que suceda un atentado a horas del proceso electoral y si sucede la percepción puede ser similar y dar a Obama el push que necesita, ya que el manejo de los órganos de inteligencia estadounidenses quedarían al descubierto como incapaces de prever dichos actos otra vez.

Finalmente, creo que la victoria de Obama puede ser hasta más holgada de lo que las encuestas aparentan, primero por que las encuestas nacionales reflejan el voto nacional, Al Gore perdió la elección aún cuando ganó el voto nacional, el mecanismo del Colegio Electoral estadounidense donde se otorgan votos electorales a las entidades federales no dejan ver con claridad que el meollo del asunto está en ver las encuestas estatales de entidades donde no está del todo claro quien es el candidato puntero, dándole seguimiento en las últimas semanas a dichas encuestas Obama podría tener más de 310 votos electorales, algunas proyecciones lo han puesto hasta con más de 370 votos, mientras que McCain no ha superado el umbral de los 210 votos.

Si Obama gana holgadamente no sería una sorpresa, es más podría darse el caso que incluso perdiendo Ohio y Florida acceda sin mayor problema a la Caasa blanca y eso se debe a que los estados del sur tradicionalmente republicanos, cuentan con una fuerte presencia de población negra que estarían dándole el triunfo al demócrata.