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domingo, marzo 16, 2008

El valor de Juan Camilo Mouriño

Andrés Manuel López Obrador puede tener muchos defectos pero la falta de astucia no es uno de ellos. Conocedor como pocos de la cultura política nacional, el ex candidato presidencial ha vuelto a escena con dos grandes aciertos fruto de su atinada selección de problemas y adversarios. En el primer caso, por convertir a la llamada de defensa de PEMEX en la bandera que le acompaña en su regreso triunfal. Educados así desde la escuela primaria, los mexicanos siempre hemos visto a la empresa paraestatal como un activo que va más allá de su papel económico para convertirse en una extensión de la soberanía nacional.

Bajo esta premisa es que AMLO adoptó este punto como el nuevo corazón de su discurso, como antes hiciera con otros temas de la agenda como el Fobaproa, su llamado Proyecto Alternativo de Nación o su versión del supuesto fraude electoral.

El tema también fue un acierto porque al apropiarse de este eje se convirtió en el antagonista más claro, de tal forma que aprovecha toda la campaña impulsada por el gobierno federal a favor de la reforma energética. En otras palabras, cada vez que el gobierno habla del tema, en términos de percepción se piensa en dos opciones: la de la administración de Felipe Calderón, y la otra, la que representa López Obrador.

Si ya de por sí esta estrategia había resultado exitosa, López Obrador obtuvo un nuevo éxito cuando eligió como blanco al Secretario de Gobernación, Juan Camilo Mouriño. Objetivo que resulta estratégico por varias razones: es el operador más cercano del Presidente, y en ese sentido el hombre encargado de negociar con las fuerzas políticas la aprobación de las llamadas reformas estructurales, entre ellas, la energética; por si fuera poco, desde su nombramiento fue señalado por la clase política y periodística como uno de los precandidatos del PAN para la Presidencia de la República en el 2012.

Con esos elementos resultaba el objetivo ideal para golpear al Presidente y su gobierno. Y lo peor para la actual administración es que encontró con qué. No es el propósito de este post reflexionar sobre el fundamento de las acusaciones en contra de Mouriño, sino advertir sobre lo bien que van las críticas con la cultura política nacional, aquella que sostiene que toda sospecha en contra de un funcionario pública debe ser cierta. Contra ese prejuicio - fundado en parte por la historia nacional - es que debe lidiar Mouriño en su intento de defensa.

Y hasta ahora, hay que decirlo, no lo ha hecho bien. Quizá sea cierto que no aprovechó su papel como diputado o asesor de la Secretaría de Economía para beneficiar a las empresas de su familia. Tal vez sea verdad que al firmar siete contratos con Pemex como apoderado de Ivancar no violó ninguna ley. El problema es que aunque sea legal, la impresión que deja no es la mejor. En México, la sospecha de corrupción puede ser mucho más importante en términos de opinión pública que el estricto cumplimiento de la ley.

El Secretario lo ha ido aprendiendo por el camino más difícil. Pensó que bastaría con insistir en la legalidad en el noticiario estelar de Televisa; después se dio cuenta que tendría que dar más explicaciones, y ahora ha optado por una especie de entrega a la autoridad para que sea ésta la que se encargue de limpiar su nombre. Apuesta que difícilmente funcionará cuando es evidente que desde el gobierno y su partido se ha le ha dado todo el respaldo incluso antes de investigar. Aval que no sólo incluye a diputados, senadores y gobernadores del PAN, sino que alcanza al propio Presidente de la República.

Todo indica que para Felipe Calderón esta batalla se ha convertido en algo personal. Malas noticias para su gobierno, buenas para López Obrador quien ha descubierto que en su búsqueda de un adversario se ha encontrado con un valiosísimo rehén.

martes, enero 22, 2008

Cambios en el gabinete de Calderón: la opinión de Jorge Fernández

Si hay un periodista que conoce al Presidente Felipe Calderón es Jorge Fernández. En su libro, Calderón Presidente, Jorge presenta diversas entrevistas con el Mandatario con el cual conversó desde que expresó su interés por la candidatura, durante la campaña y ya como Presidente electo.

En esta entrevista con Antena Radio, Jorge Fernández cuenta su lectura de los cambios en el equipo presidencial. La conversación fue transmitida el pasado 16 de enero por las estaciones del IMER.

Aquí la liga al audio. Ojalá les guste.

miércoles, enero 16, 2008

Más de los cambios en el gabinete de Felipe Calderón

Finalmente llegaron los cambios. Era septiembre del año pasado y el Presidente Felipe Calderón daba la nota al improvisar un discurso ante lo que pretendía ser una audiencia formada por 300 de los principales líderes del país. En su intervención el Mandatario habló de la responsabilidad de los sectores privilegiados, de un país "quebrado por el dolor de la injusticia y la desigualdad"y presentó una mirada crítica al recordar “cuántas batallas hemos perdido, cuánto territorio, cuánta mediocridad hemos aportado entre todos para hacer de este país enorme, bendito por sus recursos naturales, por su historia, por su identidad, uno más entre el ciento de países que pueden hacerlo, pero que no lo han hecho."

Luego de esta intervención en las columnas políticas se desataron las especulaciones (incluso en este blog) sobre posibles cambios en su equipo de trabajo. Pero estos no llegaron...hasta estos últimos dos meses. Y es que si bien la atención ahora está puesta en los relevos de las secretarías de Desarrollo Social y Gobernación, en realidad debemos ampliar la mirada hasta el mes de diciembre en el que Germán Martínez Cázares asumió la Presidencia del Partido Acción Nacional.

A partir de ese movimiento y hasta los que han sido anunciados al momento de escribir esta columna es posible señalar un hilo conductor: en todos los casos los nuevos responsables pertenecen al equipo cercano a Felipe Calderón; integrantes de lo que se suele llamar el equipo compacto y que hasta ahora había permanecido en posiciones importantes pero alejadas de los reflectores.

El primer movimiento, la salida de Martínez Cázares de la Secretaría de la Función Pública y su llegada al PAN, significó la apropiación del control del partido luego de los desencuentros vividos con el dirigente anterior, Manuel Espino. A esta acción siguió el segundo cambio en el gabinete: el relevo de Beatriz Zavala, una mujer que llegó a esa posición con el impulso que le dio un gabinete con cuota de género y partido, así como su experiencia en el tema luego de su paso por la comisión correspondiente durante su actuación como diputada federal.

Más allá del desempeño de la ahora senadora – pues había pedido licencia para ocupar la Secretaría – lo cierto es que su reemplazo, Ernesto Cordero, cuenta con un perfil interesante que puede y debe darle un nuevo impulso a la dependencia. Actuario por el ITAM y Maestro en Economía por la Universidad de Pensilvania tiene como principal rasgo político su cercanía con el Presidente al que acompañó tanto en Banobras, como en la Secretaría de Energía en donde ocupó el cargo de subsecretario de Planeación Energética y Desarrollo Tecnológico.

Este movimiento adquiere aun más sentido cuando vemos que otro de los entonces subsecretarios, Juan Camilo Mouriño, es ahora el nuevo titular de Gobernación. Hombre que ha sido diputado local en Campeche, Diputado Federal – en los tiempos en que Calderón era el coordinador de la bancada panista - , asesor del ahora Presidente cuando fue secretario y como ya mencionaba líneas arriba, Subsecretario de Electricidad.

Finalmente, debemos apuntar la llegada de Dionisio Pérez Jácome, quien pasó de ser el coordinador de asesores en la Presidencia de la República a la Subsecretaría de Egresos en Hacienda que dejó vacante Ernesto Cordero. Cargo que deberá apuntar a su curricula el también ex colaborador de la Secretaría de Energía.

Todos los mencionados son políticos muy jóvenes que ahora deberán operar para el gobierno de Felipe Calderón en cuatro áreas muy importantes: el manejo del partido, la relación con las fuerzas políticas y los otros poderes, la política social, y la forma en la que se maneja el gasto. Tareas que Martínez Cázares, Mouriño, Cordero y Jácome deberán atender respectivamente.

Saber si estos cambios son los que su gobierno requería es una interrogante que sólo el tiempo nos permitirá responder, por ahora lo que podemos afirmar es que hoy el Presidente Felipe Calderón ha acomodado mejor sus piezas, las de mayor confianza, y cuenta con mejores elementos para el manejo de su administración. Veremos si le funciona.