Hace poco tuve oportunidad de participar como jurado en las becas Prende y como parte del proceso teníamos que leer algunas notas de periodistas de todo el país. Recuerdo en particular una de un estado del norte que contaba la siguiente historia: "nos llamaron a la redacción para avisarnos que había una narcomanta. Para evitar riesgos fuimos juntos varios reporteros pero cuando llegamos al lugar todavía la estaban colocando. Ya habíamos decidido irnos y regresar más tarde cuando se nos emparejó una camioneta. Bajaron el vidrio y una persona nos dijo: muy bien muchachos, ya saben, mañana que aparezca muy bien retratada en sus primeras planas."
Me reservo el nombre del autor porque no tengo su autorización para revelarlo pero estoy seguro que la historia no es la única en su tipo. La cuento ahora porque sigo sin entender el criterio con el que los editores del diario Reforma continúan difundiendo os mensajes del narco. A veces en forma de mantas, otras, como en esta ocasión, dando todo el reflector a sus asesinatos.
Supongo - porque conozco la seriedad del medio - que es su forma de denunciar lo que pasa en el país. Sin embargo, cada vez que colocan una foto como la que aparece en este post - la segunda en menos de 15 días - terminan reproduciendo y amplificando el mensaje de esos grupos que no sólo matan a una persona sino que la cuelgan de un puente para que todo el mundo se entere, efecto que se multiplica gracias a la publicación en la primera plana de uno de los dos diarios más importantes de México.
Peor aún en casos como la semana anterior en la que incluso el diario daba a conocer el nombre de la persona asesinada y torturada lo que en mi opinión atenta contra la dignidad de la víctima. Señalar que los medios no tienen la culpa sino los narcos o las autoridades, es insuficiente a la hora de explicar por qué se cubren así estas notas.
Me reservo el nombre del autor porque no tengo su autorización para revelarlo pero estoy seguro que la historia no es la única en su tipo. La cuento ahora porque sigo sin entender el criterio con el que los editores del diario Reforma continúan difundiendo os mensajes del narco. A veces en forma de mantas, otras, como en esta ocasión, dando todo el reflector a sus asesinatos.
Supongo - porque conozco la seriedad del medio - que es su forma de denunciar lo que pasa en el país. Sin embargo, cada vez que colocan una foto como la que aparece en este post - la segunda en menos de 15 días - terminan reproduciendo y amplificando el mensaje de esos grupos que no sólo matan a una persona sino que la cuelgan de un puente para que todo el mundo se entere, efecto que se multiplica gracias a la publicación en la primera plana de uno de los dos diarios más importantes de México.
Peor aún en casos como la semana anterior en la que incluso el diario daba a conocer el nombre de la persona asesinada y torturada lo que en mi opinión atenta contra la dignidad de la víctima. Señalar que los medios no tienen la culpa sino los narcos o las autoridades, es insuficiente a la hora de explicar por qué se cubren así estas notas.