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miércoles, octubre 22, 2008

AMLO se suicida: anuncia protestas contra la reforma energética

Sólo hay algo peor que perder, ganar y no darse cuenta. Andrés Manuel López Obrador ganó en el debate sobre la reforma energética. Logró lo que parecía increíble, que la mayoría parlamentaria formada por panistas y priístas se plegara a su proyecto. Su presencia creció hasta convertirse en un superlegislador que sin estar en el Senado palomeaba cada página, cada frase, cada palabra. Y hoy, por alguna razón extraña, tiró todo eso a la basura. Y con ello, una red de apoyo que logró construir durante todo este tiempo.

AMLO tuvo el acierto, y aquí lo escribimos, de tomar una bandera que le permitía representar a más ciudadanos que los que son sus simpatizantes; se podría no ser pejista, pero compartir su discurso. Y así, también armó un equipo de intelectuales - ya de por sí de izquierda muchos de ellos - que se convirtieron en un activo moral que se asumía como defensor del patrimonio nacional.

Con la decisión de protestar contra la reforma a pesar de haber logrado todo, AMLO renunció a las dos cosas. Perdió a los enemigos de la privatización porque ésos ya saben que lo será aprobado en el senado el día de mañana (no tienen otra opción más que aprobarlo), no pone en riesgo a Pemex. Pero también debe perder a ese grupo de intelectuales, mismo que ayer dio a conocer su visto bueno a los dictámenes que mañana serán votados.

Habrá quien diga que no fue AMLO quien bateó la reforma sino sus seguidores. Falso. AMLO tuvo dos opciones: evitar la votación o realizarla pero con un discurso claro a favor de la aprobación. No lo hizo y así abrió la puerta al resultado que ahora conocemos: que vengan las protestas.

¿Por qué actuó así? Tal vez pensó que si perdía esta bandera ya no tendría con qué movilizar a sus bases rumbo al próximo año; quizá sintió que al votar en el mismo sentido que el gobierno del PAN, perdería su conflicto central, el que lo define.

Cualquiera que haya sido la causa,lo que es un hecho que Andrés Manuel perdió y mucho. Y en este caso, a los ganadores habrá que buscarlos entre el gobierno, los priístas y los panistas, que no sólo le quitaron un argumento para protestar, sino que lograron aislar a López Obrador que ha quedado exhibido como un radical que necesita del pleito antes que el logro de los objetivos que dice defender.

Mañana seguiremos con el análisis. Por lo pronto, todo indica que hemos presenciado el suicidio de AMLO.

miércoles, julio 23, 2008

Manlio Fabio Beltrones presenta la propuesta... la estrategia y la factura

Ayer hablaba en este espacio de la triangulación que ha seguido el PRI en el conflicto petrolero. Bueno, pues hoy presentó su Iniciativa acompañada por un discurso de Manlio Fabio Beltrones.

Si alguien quiere ver el texto completo puede seguir esta liga, por lo pronto aquí les dejo algunos fragmentos que muestran cómo se toman posturas de uno y otro bando, y se va presentando la propuesta como una tercera vía, al tiempo que se impulsa una agenda propia que pasa por tener un mayor control sobre Pemex.


Los fragmentos van acompañados de referencias a los discursos de cada partido, así como de algunas anotaciones de este blogger.

Discurso de Manlio Fabio Beltrones (son citas textuales de la página del PRI-Senado):

“El presente nos encuentra en un contexto en el cual, de no actuar ahora para fortalecer y modernizar a la principal industria energética nacional, enfrentaremos inevitablemente riesgos mayores que nos acercarían inevitablemente a la pérdida de soberanía y a la dependencia energética.” (PAN)

“(...) Con base en nuestro nacionalismo, impulsamos la reforma con una perspectiva constructiva, anteponiendo el interés general de la nación a intereses personales o de grupo, rechazando cualquier pretensión de polarización de la sociedad.” (Triangulación)

“(...) definimos una postura viable e incluyente, que cuenta con el máximo consenso posible, con el convencimiento de que la situación actual de Pemex no puede sostenerse más, porque tan lesivo como el pretender privatizarlo todo, puede ser el no hacer nada por simple cálculo político o electoral.” (Triangulación)

“(...) La posición que hoy presenta el grupo parlamentario de mi partido, es, por ende, de responsabilidad, rumbo y certeza. Nuestra propuesta dista sustancialmente del catastrofismo con el que algunos quieren cobijar planteamientos privatizadores y se aleja definitivamente del inmovilismo al que otros pretenden sentenciarnos para no hacer nada.” (Triangulación)

“(...) Respeto absoluto al artículo 27 constitucional en materia de hidrocarburos; No aceptamos la privatización, lo hemos dicho, ni abierta ni simulada” (PRD)

“Sí a la modernización y fortalecimiento de pemex, preservando su característica de propiedad del estado; Sí a la reposición de las reservas de petróleo en mar y tierra; Sí a soluciones en el marco constitucional, a la modernización de la refinación, transporte y almacenaje; Sí a la transparencia en los contratos de Pemex con particulares” (PAN)

“(...) Por eso creemos que debemos darle autonomía y flexibilidad a la empresa, en un marco de oportunidad, transparencia y rendición de cuentas. Por eso afirmamos que la industria petrolera debe contar con un marco regulatorio moderno y que también goce de autonomía, con la ratificación de sus órganos de gobierno por parte del senado. (OJO, aquí se coloca uno de los puntos centrales de la agenda del impulsor)

“(...) Proponemos la creación de organismos descentralizados de carácter estratégico filiales, cien por ciento de propiedad estatal, para modernizar y desarrollar de inmediato la refinación, el transporte y el almacenaje de petrolíferos, coordinados mediante el nuevo gobierno corporativo de pemex, que incluye un consejo de administración tripartita con consejeros profesionales de tiempo completo ratificados por el senado. (Otra vez la mano del Senado)

(...) Con responsabilidad y visión de estado, en el PRI asumimos la tarea de analizar las opciones. No es moda. Me atrevo a decir que nuestra disposición al diálogo y la construcción de acuerdos en beneficio del país, es la norma de conducta de este PRI del siglo XXI, acreditada con suficiencia en las labores del congreso. Así lo hicimos al promover los cambios necesarios para el país en materia de pensiones, de mejora al rendimiento y profesionalización de las afores, y al impulsar un sentido hacendario a la reforma fiscal aprobada en 2007 que ha propiciado una sana estructura de las finanzas públicas.”

“En el marco de la ley para la reforma del estado, impulsamos junto con la mayoría de las fuerzas políticas, una reforma político-electoral que evita el poder del dinero en las elecciones, ahorra recursos públicos, acorta las campañas y propicia la equidad en tiempos y medios de propaganda.”

“Construimos una reforma a la seguridad y justicia penal, para hacer prevalecer el principio de presunción de inocencia, dotar al estado de los instrumentos que necesita para un eficaz combate a la delincuencia organizada con control judicial de los mismos, e introducir la oralidad y mayor responsabilidad de los jueces en los juicios; e impulsamos la reforma del congreso, que mejora el equilibrio entre los poderes y propicia la transparencia y rendición de cuentas con un nuevo formato del informe presidencial, la pregunta parlamentaria y la comparecencia de funcionarios públicos bajo protesta de decir verdad.”

“En conjunto, son cambios que transforman el rostro del estado y reorientan su relación con la sociedad, poniéndolo a su servicio.” (¿Adelanto de lo que será el discurso de campaña 2009-2012?)

(...) Sobre las bases contenidas en la propuesta energética del partido revolucionario institucional, nos declaramos listos para iniciar la dictaminación de las iniciativas en las comisiones competentes para ello.”

Hasta aquí las citas. Ahí está la estrategia, la promesa y la factura. Veremos qué pasa ahora.

martes, julio 22, 2008

La consulta que nació muerta

Al momento de escribir estas líneas faltan varios días para la realización de la consulta sobre la reforma energética; naturalmente no hay datos sobre el nivel de participación ni sobre los resultados de la misma. No obstante, desde ahora es posible decir que ese ejercicio ya fracasó. Y la causa no hay que buscarla en la legalidad, eso desde el principio se daba por descontado. En nuestras leyes, no obstante ser un viejo reclamo, no existen la figura del referendo o plebiscito. Así que de legal nada. El resultado de ese ejercicio no es vinculante, es decir que jurídicamente no obliga a nadie a nada.

Pero eso nunca fue un problema. Lo supo desde el principio Andrés Manuel López Obrador y lo entendió también el Jefe de Gobierno, Marcelo Ebrard, que plantearon la consulta como un acto político, una maniobra orientada a dos objetivos: darle un sentido concreto a sus movilizaciones, al tiempo que generaban un serio debate sobre la legitimidad de la iniciativa presidencial.

La medida, hay que reconocerlo, tuvo su dosis de acierto. Poseedores de recursos políticos, los perredistas destinaron recursos públicos para impulsar su causa. Sacaron el tema con sus votos en la Asamblea Legislativa del Distrito Federal y con sus alianzas políticas lograron subir a ese tren al Instituto Electoral local y a otras organizaciones de la sociedad civil.

Hasta ahí la estrategia estaba funcionando. El problema es que en su cálculo no contaban con el PRI. El Gobierno y su partido, es cierto, fueron colocados en la posición más incómoda al tener que ser los políticos que descalificaron una consulta popular. No importa la legalidad ni la legitimidad de la misma, en sí criticar el ejercicio es políticamente incorrecto pues siempre será mejor -me refiero en este caso en el plano del discurso – abrir el debate a los más y no a los menos.

De tal forma que incluso los panistas no fueron capaces de articular una respuesta clara. Primero, fieles a la formación de muchos de sus dirigentes descalificaron el tema desde una perspectiva legal; luego, confundidos y de manera incluso tardía, distribuyeron unos folletos en la capital del país, que si bien defendían la propuesta del Presidente Calderón, en el balance final no quedaba claro si exhortaban a la población a participar y así cargar un poco la consulta hacia el “sí”, como si con eso pudieran cambiar un resultado que de antemano será fruto de la capacidad de movilización del PRD, contra la que el PAN de la capital está muy lejos de poder competir.

Aun así la consulta será un fracaso y la causa habrá que buscarla en la estrategia del PRI, que en el lenguaje del estratega político estadounidense Dick Morris, ha hecho un magnífico ejemplo de triangulación. ¿En qué consiste la apuesta? Tomar un poco de dos posturas encontradas para colocarse por encima con una salida superior.

En este caso, el grupo del PRI ha tomado en buena medida el diagnóstico del PAN. En su discurso ha dejado en claro que algo se tiene que hacer con la paraestatal. Ha capitalizado el debate sobre la necesidad de la reforma y ha salido a los medios con su propia iniciativa. Pero en ese proceso también ha arrebatado algunas de sus banderas al PRD. Desde el inicio de la discusión compró el combate a la privatización y ha desempolvado el discurso de la modernización, junto con el de la defensa de los intereses de la nación.

Con esta estrategia el PRI sacó de la jugada a sus dos adversarios: al PAN, al dejar en claro que no aprobarán su propuesta original y al PRD...también al sacar de la jugada al PAN. ¿Qué sentido tiene hacer una consulta sobre algo de antemano se sabe no se va a aprobar?, ¿Para qué movilizar en torno a una defensa cuando es el PRI quien jugará el rol no sólo del que contuvo sino el que propuso y resolvió?.

Al PRD le cambiaron al adversario en el camino y a estas alturas poco puede hacer para reorientar la discusión. Conociendo su estilo, apostarán por el discurso de la descalificación, dirán que es nuevamente una maniobra del PRIAN, más de lo mismo.

Quizá el mensaje sirva para los suyos, para los de casa, no para el resto del electorado que habrá visto cómo la propuesta calderonista ya estaba tan muerta, como la consulta que se hizo con la intención de asesinarla.

viernes, julio 18, 2008

Futureando: escenarios sobre la reforma energética

Algo se mueve en la política mexicana. No está muy claro pero podemos identificar algunas pistas:

1. El Gobierno Federal se encuentra en un estado de fragilidad en el que sabe que por si mismo no tiene los votos para sacar adelante una propuesta.
2. Mientras el PRD se mantenga resistente a cualquier negociación, el único con el que puede llegar a un acuerdo es con el PRI de Manlio Fabio Beltrones, que le puede seguir aumentando el costo cada semana.
3. En el PRD, esa posición fortalece al grupo de AMLO - que ha asumido el tema como bandera - pero no al de Nueva Izquierda, que se ve obligado a hacerle segunda a Andrés Manuel.

Hasta ahí lo que es relativamente claro. Lo interesante es que en la última semana se movieron viarias cosas:

1. Manlio Fabio Beltrones ha asumido un nuevo protagonismo e incluso ha esbozado lo que será la propuesta que presente el PRI a finales de julio.
2. Guadalupe Acosta Naranjo demostró que va en serio en su propuesta de negociar un acuerdo con el PAN y el PRI.
3. Ruth Zavaleta - que pertenece a la misma corriente que Acosta, Nueva Izquierda - ha dicho que si se logra una propuesta de consenso, el Presidente Calderón debería retirar su iniciativa. También ha señalado que la propuesta del PRD la están platicando con Cuauhtémoc Cárdenas, otro adversario interno de López Obrador.
4. Alejandro Encinas - del grupo de AMLO - ha descalificado las gestiones de Naranjo que ya se ha reunido con Germán Martínez y que pronto sumará a sus contactos a la (relegada) presidenta del PRI, Beatriz Paredes.

Con esos elementos especulemos un poco:

Que tal un anuncio de los presidentes de partidos - Naranjo, Martínez y Paredes - anunciando que se pusieron de acuerdo en una propuesta de reforma energética.

Al mismo tiempo, el Presidente Felipe Calderón sale a los medios a anunciar que reconoce el esfuerzo de partidos y legisladores, y confirma que retira su iniciativa.

Los legisladores del PAN, votan por el sí; los del PRI quizá se dividan, pero si suman al grupo de Labastida y ceden en algunas demanas de Beltrones, los obligan a subirse; finalmente, el PRD se divide: Nueva Izquierda va por el sí, los integrantes del FAP - PRD de AMLO, PT, Convergencia, se oponen - y el resto de los partidos: PVEM, Alternativa y Nueva Alianza, se suman a la propuesta.

Quién gana y quién pierde. Ganan Calderón, Nueva Izquierda, Cárdenas, Germán Martínez, Beatriz Paredes, Labastida. Pierden AMLO y Beltrones.

Quizá estemos muy lejos de este escenario, pero ¿a poco no sería un movimiento genial?

Veremos qué pasa.

lunes, junio 09, 2008

El debate energético y la mala estrategia gubernamental

Primero parecía una mera ocurrencia, un recurso más del discurso de Andrés Manuel. Sin embargo, al paso del tiempo la propuesta de AMLO de realizar una consulta sobre la reforma energética ha resultado un éxito para su causa.

Consciente de su influencia en sus compañeros de partido, AMLO ha puesto al servicio de su bandera a todos sus activos. Marcelo Ebrard ha apostado su capital político (y los recursos de la Ciudad) para sacar adelante la consulta; los asambleístas han impulsado la propuesta ante el Instituto Electoral local, y hasta la gobernadora Amalia García, ha dicho que estudia la posibilidad de hacerle eco en Zacatecas.

Pero el principal acierto no ha estado en la capacidad real de llevar a cabo la consulta sino en la mala respuesta del gobierno federal.

Como si se tratara de la reedición del desafuero de AMLO, nuevamente nos enfrentamos a dos conceptos de comunicación. El primero, el de López Obrador, basado en su exitosa experiencia, descansa en la idea de DEMOCRACIA.

De lo que se trata, según AMLO, es de darle o no un lugar a la ciudadanía en este debate. La pregunta que ha planteado con gran habilidad es si la opinión pública debe o no ser tomada en cuenta.

Frente a ese poderoso argumento el gobierno y el PAN han revivido su discurso del desafuero: de lo que se trata es de LEGALIDAD, de lo que dice la Constitución y de lo que pueden o no hacer los gobernantes. Incluso, en el absurdo han amenazado con sanciones legales en contra del Jefe de Gobierno. (y con ello apoyar la campaña de Marcelo, supongo)

En un país en el que se venden mercancías pirata en cada esquina, la legalidad no es un valor. En contraste, la democracia (o su discurso) tienen una alta valoración. (Véase un post previo sobre los códigos cultrales)

En lo personal no comparto la idea de la consulta que en realidad nos llevaría revisar los límites de la democracia directa, sobre todo en temas técnicos, complejos. No obstante, en términos de comunicación me queda clara la utilidad de su argumentación

Si el gobierno federal no cambia su estrategia, el debate lo tiene perdido.