jueves, marzo 15, 2012
martes, enero 10, 2012
Periodistas vigilados
(Artículo publicado en Etcétera)
El proceso electoral de 2012 no será el primero que cubran los medios mexicanos ni el primero en el que Internet juegue un rol destacado. Sin embargo, sí serán las primeras elecciones con la presencia de las redes sociales y eso cambia la ecuación porque si bien los medios harán lo que saben hacer, con sus vicios y virtudes a la hora de reportar las actividades de los candidatos en la contienda, ahora tendrán encima los ojos de millones de mexicanos empoderados que harán una función de contraloría social.
Imaginemos, por ejemplo, cómo reaccionarán las audiencias ante las espontaneas apariciones de candidatos presidenciales en programas de cocina, espectáculos o deportivos. De entrada, contra lo que pasaba hace unos pocos años, será posible grabar vía teléfono celular el desarrollo de su participación. El registro de los hechos ya no es monopolio de empresas especializadas sino que prácticamente cualquier persona puede hacerlo... Y lo hace, como es evidente al asomarse a la red.
Y con la misma facilidad con la que graben, los usuarios subirán el video o el audio a YouTube, escribirán la liga en su perfil de Facebook y pondrán a circular la nota vía Twitter. En pocas horas el tema puede convertirse en Trending Topic y ser objeto de la conversación de miles de personas.
¿Que tal vez sólo se quede en la red? Si así fuera hay que recordar que en México ya hay más de 25 millones de personas en Facebook y ya hay más de dos millones de cuentas activas en Twitter. ¿Acaso habrá más lectores de periódicos en México? ¿Con esos números -y con tasas de crecimientos muy altas- todavía es posible subestimar el impacto? Con el agregado de que en la mayoría de los casos los asuntos saltan a otras plataformas como correos electrónicos, y por supuesto, a las pláticas en el mundo físico.
De tal forma que si bien es probable volver a ver el fenómeno de las entrevistas ilegales y de los tratamientos editoriales tendenciosos en programas informativos o de entretenimiento, lo cierto es que ahora será más costoso para políticos y medios, al grado de que una estrategia de este tipo puede llegar a tener efectos contraproducentes para sus impulsores. Y en ese sentido puede cambiar el escenario en la medida en que los periodistas saben que su trabajo es vigilado y criticado.
Ahí están, como ejemplos, los casos de Esteban Arce y su homofobia, las amenazas de Angel Verdugo a los ciclistas, las entrevistas de Carlos Loret al JJ y a Kalimba. Ahora imaginemos todo lo que surgirá durante 2012.
Sin duda los lectores serán críticos con diarios y revistas cuando éstos sólo destaquen los actos de un aspirante e ignoren o minimicen a los otros candidatos, los radioescuchas grabarán y tuitearán las entrevistas que sospechen sean pagadas y los televidentes harán su propia nota cuando los conductores hagan reportes a modo para un partido en especial.
Vienen buenos tiempos para medios y políticos pero serán todavía mejores para las audiencias. Durante mucho tiempo los medios tenían prácticamente el monopolio del debate público. Hoy, y eso es una buena noticia, ya no es así.
jueves, mayo 05, 2011
La política de la inmersión
El mundo del espectáculo experimenta una gran transformación. Hasta ahora, así lo cuenta Frank Rose en su nuevo libro The Art of Inmmersion, los creativos – cineastas, productores, publicistas, etc. - se preocupaban por generar contenidos con historias ya hechas de principio a fin, que los espectadores consumían de manera más o menos pasiva. Pero esta dinámica, con la que todos hemos crecido, está llegando a su fin. En su lugar lo que surge en todos lados es la cultura de la participación y la co-creación.
Lo vemos, por ejemplo, en Lost, la mítica serie de televisión que con todas sus ambigüedades y cabos sueltos convirtió a los televidentes en co-escritores que semana a semana (incluyendo al final de la serie) participaban imaginando teorías, proponiendo explicaciones, debatiendo dentro y fuera de la red sobre lo que pasaba en la misteriosa Isla. Pero también lo encontramos en los generadores de universos paralelos desde la gran pantalla. Lo mismo con los sitios como wikipedia dedicados a Star Wars que a Harry Potter, que en las campañas de mercadotecnia que apuestan por involucrar a los fans, antes, durante y después de cada película con la idea de extender la experiencia más allá de 120 minutos.
El cambio inició hace algunas décadas pero se está acelerando en los últimos meses. En espacios como Tvolución – el sitio de video en vivo y bajo demanda de Televisa – ahora los seguidores de las telenovelas pueden ver cómo se hacen los castings antes de las grabaciones, y los aficionados al futbol pueden ver en línea y en tiempo real el entrenamiento de su equipo favorito.
Las historias que estaban acotadas a un lugar y un espacio se expanden; la fantasía se mezcla con la realidad y lo que era una experiencia sólo visual o auditiva se vuelve de 360 grados. Personajes de series de ficción que tienen cuentas en twitter y dialogan con los fans; consumidores que se convierten en productores y organizan las campañas de sus marcas favoritas vía concursos en youtube; adictos a series de televisión condenadas a desaparecer que se organizan en Facebook y Twitter para reclamar a las cadenas y a los patrocinadores que hagan lo que tengan que hacer para mantener vivos a sus entrañables personajes.
El fenómeno está en todas las plataformas y en mayor o menor medida ya se vive en nuestro país. Y la gran pregunta es, ¿cómo cambiará esta nueva dinámica la manera en que entendemos las cosas hasta ahora en otros planos? ¿Podemos seguir pensando en la educación como un proceso que empieza y termina en el salón de clases o que a lo mucho invade un par de horas en forma de tarea en el hogar? ¿puede el activismo político – ambientalista, pro derechos humanos o partidista – seguir siendo igual cuando las herramientas de comunicación están viviendo esta transformación?
El hilo conductor de esta revolución es el cambio en la forma en que se cuentan las historias. Ya no más una sola voz – sea un cineasta, maestro o gobernante – que decida autoritariamente cuándo y cómo empieza y termina un relato. Hoy se trata de encontrar la fórmula para que los otros – los que conocíamos como consumidores – adquieran un rol protagónico. No todos abrirán un sitio para agrupar al resto de los fans ni se convertirán en voceros a través de youtube, pero hay que crear las condiciones para que aquél que quiera hacerlo encuentre las herramientas y sobre todo los mensajes adecuados para poderlos comunicar.
Veremos quién entiende el tamaño y el sentido del cambio y lo aplica en beneficio de la sociedad.
lunes, octubre 25, 2010
¿Cuánto vive una noticia en tiempos de twitter?
¿Cuánto vive una noticia? La respuesta como sabe todo consumidor de medios varía. El anuncio de un aumento en el precio de la gasolina apenas durará un día, el crimen de un político unas semanas y la cobertura de una crisis económica hasta meses. Pero además del valor informativo hay otro factor: la tecnología con la que es transmitida y analizada.
Porque no es lo mismo la forma en la que se vivía y procesaba una noticia cuando ésta viajaba en carta, que ahora que existen espacios de televisión y de radio dedicados las 24 horas a informar. Cambio que ha provocado que la distancia que separa a los hechos de los públicos y de sus efectos sea cada vez más corta. Fenómeno que vivió su momento cumbre con el ataque terrorista del 11 de septiembre de 2001, noticia vista en el momento en que ocurría por millones de telespectadores.
Pero a este cambio se ha agregado uno nuevo: los tiempos en los que se analiza una noticia. Y nada ha transformado tanto esa dinámica como Twitter, la red social que conecta a miles de personas para que discutan sobre aquello que les resulta interesante.
Porque esta red no sólo permite la transmisión de la información a gran velocidad - cosa que ya hacían la radio y la televisión - sino que permite la conversación sobre esos temas en el mismo momento en el que ocurren. Y eso es lo que resulta extraordinario. Por primera vez ya no hay que esperar a reunirse físicamente con los amigos o familiares para hablar de aquello que es noticia. La discusión es inmediata, encima de los mismos hechos al momento en que se están desarrollando.
Ejemplo de ello fue la manera en que se vivieron los cambios en el equipo del Presidente Calderón del pasado 14 de julio. Al tiempo que se anunciaban oficialmente los nombres - los cuales ya circulaban desde horas antes en las mismas redes - ya se intercambiaban opiniones y análisis sobre el significado de las designaciones.
Las valoraciones eran inmediatas de tal suerte que incluso en menos de dos horas ya había chistes sobre los relevos. Que si se había nombrado a un experto en derecho canónico en la Secretaría de Economía porque ya sólo nos quedaba rezar, que si los movimientos habían sido como sacar al Guille Franco sólo para meter al Bofo Bautista, etc.
Miles de mensajes iban y venían de tal suerte que al paso de unas cuatro horas los usuarios de esa red no sólo ya habían recibido la información, sino el análisis. La borrachera informativa había sido muy intensa, tanto que ya hasta se sentían los efectos de la cruda, como si la sobreexposición al tema hiciera indispensable pasar a la siguiente noticia toda vez que el tema ya estaba agotado.
Los efectos de esta experiencia trascienden la propia red como muestra el hecho de que al menos tres de los diarios más importantes -La Jornada, Reforma y Milenio - no dedicaran su nota principal del día siguiente a informar de los relevos, tal vez en el entendido de que a 18 horas de los anuncios resultaba anticlimático salir a informar lo que ya todo mundo sabía.
¿Qué efectos tiene esto para la selección de las noticias en los medios?, ¿qué repercusiones tiene para los analistas que apuestan por una mirada más fría, uno, dos o tres días después? ¿todavía tiene sentido hablar del tema a una semana de distancia o ya suena viejo, fuera de la coyuntura?
¿Qué implica esto para las audiencias que sólo consumen las primeras impresiones como si fueran las únicas?, ¿qué signfica para las fuentes que ahora deben intervenir para monitorear e incidir en esas primeras reacciones casi al mismo tiempo que dan vida a la noticia?, ¿cómo cambia la comunicación institucional si es en esos minutos cuando se determina el valor de su información?
Asistimos a una de las transformaciones más radicales en la manera en que se viven las noticias y sus efectos sin que esté claro cuáles serán los costos y ganancias de esta nueva dinámica. Por lo pronto habrá que reconocer que el fenómeno está ocurriendo, que se hacen cada vez más claras las brechas entre quienes se informan en tiempo real, los que esperan hasta los noticieros nocturnos y los que apuestan por la prensa del día siguiente, y que es con esos relojes diferentes, y sus consecuencias, con los que tenemos que aprender a virir.
lunes, julio 12, 2010
El beso de Iker Casillas y Carbonera
El mundial de Sudáfrica será memorable por muchas cosas, por haber sido el primero en África, porque lo ganó España, por el pulpo Paul y por el beso de Iker Casillas a su novia la reportera Sara Carbonera. Más allá de lo emotivo que pueda resultar la imagen -vista literalmente por millones de personas- es un buen ejemplo de por qué debe existir una distancia entre las fuentes y los reporteros que los cubren, sean deportivas, de entretenimiento o políticas. La culpa en este caso, por supuesto, más que de la reportera que intenta hacer su trabajo o del futbolista que tiene suficientes razones para estar emocionado es de la empresa que decidió ponerla en esa situación. Tal vez bajo la lógica de que en vez de aparcer en la seccióm de deportes esta historia estaba destinada a llamar la atención de la prensa rosa como finalmente ocurrió.
Quedan el beso y la historia para el anecdotario.
domingo, marzo 28, 2010
El Backchannel (o de la batalla entre el teclado y el micrófono)
Hace unos días asistí en la Ibero a una conferencia con Miguel Angel Bastenier y lo que pude ver fue lo mismo que en cualquier otro acto similar: un hombre con un micrófono en la mano hablando de un tema que conoce bien. Nada que no se haya visto en las últimas décadas. Sin embargo, si la conferencia se mira desde el lugar del conferencista la historia era muy distinta.Fundamentalmente porque la audiencia, que tradicionalmente escuchaba tranquila y atentamente desde su lugar, ahora ponía atención al mismo tiempo que teclea en su netbook, laptop o teléfono celular. Pero lo más interesante es que no necesariamente estaba escribiendo sobre temas ajenos a la plática sino sobre la propia conferencia: difundiendo lo que consideraba los mensajes clave, haciendo observaciones sobre el conferencista (su estilo, forma de vestir, muletillas, chistes, etc.) o refutando los puntos con los que no está de acuerdo. Fenómeno que se repite con cada vez más frecuencia en los salones de clases, en las juntas de las oficinas o incluso entre las audiencias de la radio o la televisión, y que recibe el nombre de BackChannel.
Sobre ese campo es que trata el libro de Cliff Atkinson: The Backchannel: how audiences are using twitter and social media and changing presentation forever. Texto de reciente aparición que pueden encontrar en Amazon para descargar a su computadora y que pone diversos temas para discutir: ¿qué atención debe poner el conferencista a esa conversación que tiene lugar frente a él aunque no la vea o la escuche?, ¿puede y debe esa reacción en tiempo real modificar el desarrollo de su presentación?, ¿ayuda al conferencista al llevar su mensaje más allá de los que están presentes en el salón o es un enemigo por que hace que el auditorio pierda la atención?
Se trata de un fenómeno viejo – todos los que hemos dado clases sabemos de la existencia de los “viajes astrales” en los que los asistentes sólo dejan su cuerpo pero su mente está en otro lado – pero al mismo tiempo es un comportamiento nuevo pues nunca una sola persona (sentada en la audiencia) había tenido tanto poder para difundir sus opiniones en tiempo real ante decenas, cientos o miles de personas.
Las implicaciones de este canal alterno son muchas. Entre otras, porque rompen con el monopolio de la palabra del expositor que ahora sabe que sus palabras llegarán más allá de las paredes que lo rodean, que detrás de las caras silenciosas hay un intenso diálogo, que lo que dice puede ser corroborado, criticado o elogiado en tiempo real, lo que contribuirá a crecer su reputación o a terminar con ella.
El tema da para mucho y el texto de Atkinson acierta en poner muchas aristas sobre la mesa. Ahora toca a los profesionales de estos temas, y a las audiencias, debatir cómo cambia las reglas del juego en la docencia, las conferencias, la capacitación, campos que están en plena transformación.
lunes, agosto 10, 2009
Diez preguntas para cubrir al narco
La paradoja de los periodistas mexicanos es que si bien todos los días dedicamos amplios espacios a informar sobre el fenómeno del narcotráfico, no hemos sido capaces de definir como gremio qué manejo haremos de este tema. Propongo diez preguntas que habría que contestar.
1. ¿Qué estamos haciendo para evitar la censura o la autocensura en la información? Se trata del tema del que más se ha hablado (el temor a las represalias del narco), sin que hasta el momento se cuente con medidas efectivas. Medios y periodistas han dejado el tema a un lado sin que exista una respuesta gremial a ésta que es hoy por hoy la principal amenaza a la libertad de expresión.
2. ¿Se deben abrir los medios al narcotráfico y sus mensajes? El dilema se repite periódicamente: letreros sobre víctimas, narcomantas y entrevistas en los medios. ¿Se les debe tratar como si fueran cualquier fuente?, ¿como si fueran igual que autoridades? ¿es posible separar sus mensajes del perfil criminal de los emisores?
3. ¿Es útil para el público el encuadre de la “guerra contra el narco”? Basta con abrir un diario para ver cómo se habla de Ejército, enfrentamiento, retenes, etcétera. videntemente hay una lucha desde el Estado y entre los propios cárteles pero el marco de “guerra” es muy poderoso en términos ideológicos, remite a héroes y enemigos y en su reduccionismo deja fuera otras explicaciones del fenómeno.
4. ¿Debemos reproducir el discurso del narcotráfico? Cada vez es más frecuente hablar de levantones, los alias, las tienditas, etcétera. ¿Reproducir su lenguaje es entender mejor o es darle un baño de normalidad?
5. ¿Estamos cubriendo el problema de las adicciones? Hemos dejado de lado el tema de las causas y de los efectos que tiene el consumo de drogas. La cobertura del narcotráfico es un monopolio de las áreas de justicia en las redacciones y no un tema de la fuente social.
6. ¿Se está abordando su dimensión social? Comunidades enteras que viven del narco, al mismo tiempo que en espacios públicos –físicos y virtuales– se manifiestan grupos que ven en estas organizaciones sentido de pertenencia y su única posibilidad de movilidad social. Se trata de un fenómeno que bien explicado permitiría entender las redes de protección y los semilleros para la renovación de sus cuadros.
7. ¿Cómo contar los efectos de la participación del Ejército? En la cobertura sólo existen dos opciones: condenar la militarización o plantear la intervención militar como la última opción. La realidad es más compleja. ¿Así lo estamos reflejando?
8. ¿Tenemos como marco de referencia los derechos humanos? Tristemente se les ve como temas opuestos: o combatimos eficazmente a los cárteles o nos apegamos a los derechos humanos. Y en ese dilema se presenta a detenidos como culpables sin que exista un juicio o se acepta la presentación a medios de personas con golpes, sin que se hagan preguntas al respecto.
9. ¿Qué estamos aprendiendo de experiencias internacionales? ¿Qué se hacía en Colombia cuando los narcos salían a los medios?, ¿qué mecanismos de protección para periodistas se crearon? Aunque se han presentado esfuerzos valiosos no dejan de ser aislados. Las herramientas existen, hay que aprovecharlas.
10. ¿Qué espacios se están abriendo para escuchar a la sociedad? En esta historia participan gobernantes, narcos y medios, y los ciudadanos suelen ser objetos pasivos. La sociedad tiene mucho que decir sobre estos temas, hay que buscar las formas para que se pueda expresar. La lista podría ser más larga y muchos de estos temas ya han sido abordados de manera aislada. No obstante, la realidad nos muestra que el debate ha sido insuficiente y que los desafíos estarán presentes entre nosotros durante mucho tiempo, más vale que les pongamos atención.
miércoles, julio 23, 2008
Asume que siempre te están grabando: Bush se burla de la crisis
Como sea, el punto es que lo dicho por el Presidente ya es noticia. La mayoría de los diarios destacan su frase en el sentido de que "Wall Street se emborrachó y ahora tiene resaca". Hasta ahí quizá no sería un problema de no ser por el tono, sus referencias a la crisis hipotecaria y sus planes futuros con sus propiedades al terminar su gobierno.
Es conocida la capacidad de los estadounidenses de burlarse de su política, sin embargo, dudo que a muchos caiga en gracia el tono del Mandatario y las risas de fondo de lo acompañan cuando se está hablando de una crisis que le ha costado la vivienda a miles de personas. Veremos si el hecho genera más reacciones o si sólo queda como un ejemplo más de por qué siempre hay que asumir que lo dicho puede ir más allá de los que nos están escuchando en ese momento.
Aquí la liga a la mejor versión del video, incluso con el texto y aquí la liga a una columna del Washington Post que comenta el punto y menciona cómo fue tratado el tema por los medios.
jueves, julio 17, 2008
La semana de Reforma: dos ejemplos de su influencia
Primero, porque al iniciar la semana publicó las fotos que documentaron la "desaparición" de Santiago Creel en una nota transmitida en el espacio de Primero Noticias. Pocas horas después de la aparición del periódico, se generaron importantes efectos: Santiago Creel revivió la controversia en torno a su salida de la coordinación de los senadores del PAN, Germán Martínez - Presidente de Acción Nacional - tuvo que hablar del tema, y Televisa, aunque tardó varios días, tuvo que reconocer el hecho al que calificó como un error e incluso mandó una carta al senador para invitarlo a una entrevista en ese mismo espacio.
El debate sobre la presunta censura a Creel no es novedad; sin embargo, fue hasta que el diario colocó las fotos que se generó toda la polémica.
Por si esto fuera poco, esta misma semana el diario dio a conocer una grabación en la que Gustavo Salas Chávez, titular de la Fiscalía Central de Homicidios de la PGJDF, criticaba a funcionarios de la dependencia ligados al ex procurador Rodolfo Félix Cárdenas. No pasaron ni 48 horas cuando un cable de Notimex confirmaba la renuncia del Fiscal luego de un "medio de comunicación difundió una conversación".
Dos ejemplos del poder que puede tener este diario.
miércoles, mayo 21, 2008
Narcotráfico, medios y ética: datos y reflexiones para entender nuestra realidad
Sobre estos temas conversamos en Todos los lunes, la agenda en los medios, con Abel Vicencio (director de Medialog) y con Victor Diusabá Rojas, Editor General de la agencia Colprensa en Colombia.
A ver qué les parece.
Aquí para que lo escuchen en su reproductor multimedia.
Aquí en flash.
miércoles, enero 02, 2008
Diálogos sobre medios: la prensa en los Estados
Pulsa AQUI para escuchar. (ABRE EN OTRA VENTANA. PACIENCIA POR FAVOR)
El elefante del 2008 (La Guerra por el debate político)
No pienses en en elefante. Ese es el título del libro y el desafío que lanza George Lakoff en un texto sobre lenguaje y debate político editado por la Universidad Complutense de Madrid. En la obra, que es un recopilado de diversas conferencias de este célebre lingüista estadounidense, el autor explica la imposibilidad de cumplir su instrucción: no pienses en un elefante, pues la sola mención del animal provoca que el oyente se lo imagine.
El ejemplo resulta útil para plantear la importancia de los marcos de pensamiento y el papel del lenguaje. Como han señalado otros analistas, quien define el marco de pensamiento ya tiene ventaja en la batalla. Veamos algunos ejemplos. Cuando en el contexto del debate sobre la reforma energética se pregunta al público sobre la pertinencia de privatizar a Pemex, se está haciendo uso de una serie de marcos arraigados en la mente de los públicos, que inducen la respuesta en un sentido concreto.
Privatizar, para muchos mexicanos, tiene una connotación negativa asociada a una serie de políticas de gobiernos que vivieron su punto de mayor influencia durante los últimos tres sexenios de gobiernos priístas. Si a esa idea se suma además la carga que trae consigo el nombre de la paraestatal, resulta claro que la supuesta consulta arrojaría un saldo importante en contra de la propuesta.
En contraste si alguien preguntara sobre la posibilidad de permitir alianzas a Pemex para rescatar a la empresa de sus problemas financieros, es probable que más de uno dijera que sí. En este caso la palabra rescate trae consigo una carga positiva. Término que acompañado del concepto de alianza pudiera obtener un resultado favorable para el promotor de la idea.
Estos ejemplos tienen como propósito demostrar que cada término suele traer consigo una historia de reacciones favorables, negativas o neutras, y que un conjunto de términos permite encuadrar un problema de cierta manera. El sólo hecho de hablar en México de las reformas estructurales, ya revela la pre-existencia de un diagnóstico que asume que algo debe ser actualizado o modernizado (otro término con una fuerte carga ideológica).
La pregunta para el año que inicia es quién definirá al elefante. Quién o quiénes serán los actores que establezcan el marco en el que se desarrollará el debate político nacional. Un par de ejemplos finales. En el libro Cómo nos venden la moto de Noam Chomsky, el autor explica que si la guerra de Irak – como cualquier otra – se debate en los Estados Unidos bajo los términos de si se apoya o no a los soldados, la respuesta es naturalmente a favor; respaldo que decae cuando la pregunta se enfoca en la política exterior del Presidente George W. Bush.
Estamos todavía en los primeros días del 2008, no obstante ya existe una agenda de temas que serán objeto de disputa. Apenas inicie febrero volverá a estar sobre la mesa la renovación del Consejo General del IFE y la aplicación del nuevo Código Federal de Instituciones y Procedimientos Electorales. ¿Ganarán el debate aquellos que consideran que la reforma electoral fue positiva y que hay buenas condiciones para la elección del 2009? ¿O triunfarán aquellas voces que ven la medida como un retroceso en materia democrática, una derrota para la libertad de expresión y un escenario desastroso para los próximos procesos electorales?
Mismo dilema que deberán sortear los promotores de la nueva ley de Radio y Televisión que verán a los concesionarios defendiendo sus puntos de vista frente a quienes quieren otorgar un papel más relevante al Estado mexicano. Y la historia se repetirá una y otra vez. Ya sea por la ley de telecomunicaciones, la reforma laboral, o el futuro del campo y la economía mexicana.
Quién defina al elefante llevará mano en esta guerra. Por lo pronto, a nosotros los ciudadanos nos toca identificar los planteamientos y las estrategias de cada actor con las que buscarán ganar nuestras mentes y corazones. Seguramente ellos ya están listos. Abramos ojos, oídos y hagamos nuestra parte.
sábado, diciembre 29, 2007
Diálogos sobre medios. Cobertura de desastres naturales.
El papel del sensacionalismo, el manejo de las expectativas del público y los desafíos que ésto implica para la prensa escrita son algunos de los temas puestos sobre la mesa.
Ojalá les guste.
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miércoles, diciembre 12, 2007
Cómo sobrevivir a las noticias 1 (Un proyecto sobre consumo de medios)
Aprendamos a mirar.
Aprender a consumir medios es el gran reto en el año que está por iniciar. Luego de un 2007 marcado por una intensa actividad en la esfera mediática -revés de la ley Televisa, reforma electoral, etc.- ahora toca el turno al consumidor de medios.
El 2007, es verdad, nos permitió ver a políticos, gobernantes, periodistas y concesionarios interactuar de formas nunca antes vistas, actos que alimentaron generosamente a quienes nos dedicamos al análisis de los medios pero que no necesariamente enriquecieron a los televidentes, dada la ausencia de una educación en la materia, lo que nos lleva a poner sobre la mesa una de las premisas del consumo de medios: que se se aprende sobre la marcha y eso es más que suficiente. Falso.
El consumidor habitual suele desconocer quién es el dueño de los medios que revisa, qué intereses tiene en la política y en qué otros sectores de la economía tiene negocios, elementos que pueden incidir en la construcción de las agendas informativas . El que los consumidores desconozcan estos y otros elementos -como el saber cómo y porqué se asigna una nota a un reportero– produce una relación asimétrica en la que los medios y quienes saben usarlos tienen mayor poder en perjuicio de los ciudadanos que quedan reducidos al mero papel de espectadores.
Esta situación - particularmente relevante dadas las reformas del año que termina - debe ser atendida. Basta mencionar un ejemplo: la restricción a los gobernantes, que ya no podrán aparecer con su nombre e imagen en los comerciales de radio y televisión con los que se promovían, llevará el campo de batalla a los espacios informativos; la multiplicación de las entrevistas pagadas, coberturas amplias y sesgadas a favor de gobernantes, y comentarios editoriales en pro de un personaje público serán el pan de todos los días, y evitarlo, una tarea imposible pues en aras de la libertad cada medio podrá jerarquizar las noticias y fijar posiciones sobre los temas de la agenda según juzgue pertinente.
Ante este escenario nos toca a los ciudadanos - especialmente a quienes tenemos alguna formación en la materia -hacer una tarea de educación crítica, destinada a formar mejores consumidores de medios. La apuesta en este sentido es muy simple: construir una Guía Básica para sobrevivir a las noticias.
El método, la construcción de una serie de preguntas que sirvan de apoyo a los lectores, radioescuchas y televidentes, que ayuden a balancear la relación entre los medios y los ciudadanos. Primero, con una serie de post en este blog; luego, si el contenido así lo permite, con la elaboración de un libro que pueda servir para todo público.
Veremos qué sale de este experimento. Gracias de antemano a quienes decidan contribuir con sus comentarios.