sábado, marzo 24, 2007

Focos rojos para Calderón: los riesgos de la inseguridad pública como bandera política

Hace algunos años tuve la oportunidad de entrevistar al entonces Presidente Vicente Fox. En la conversación, le pregunté al Mandatario mexicano porqué no había elegido un sólo tema como bandera de su gobierno en la misma lógica que habían empleado Lula Da Silva en Brasil – con su programa de combate al hambre – o George W. Bush en Estados Unidos con el tema de la seguridad nacional. “Es muy peligroso”, me respondió. “Si las cosas salen mal en ese tema, puedes perder mucho”.

Congruente con esa visión, el sexenio de Vicente Fox se caracterizó por su agenda dispersa, misma que se reflejó constantemente en las diversas encuestas cuando trataban de medir los principales logros de su administración.

En contraste, el gobierno de Felipe Calderón ha apostado desde el inicio de su mandato – incluso desde su campaña – por el combate a la inseguridad pública como su principal meta. La apuesta, al menos en principio, resultó afortunada. La opinión pública valoró favorablemente los operativos contra el crimen y la participación de las Fuerzas Armadas en el combate a la inseguridad.

El problema es que al paso de las semanas, lo que resultó una fortaleza se puede convertir en una amenaza para su gobierno. Si bien su administración ha vivido ya momentos importantes en sus primeros meses como la extradición de importantes capos a los Estados Unidos o el histórico decomiso de más de dos mil millones de pesos; en el frente de la violencia, el gobierno enfrenta un saldo abiertamente negativo.

Como han documentado diversos medios, en los últimos meses las ejecuciones del narcotráfico no se han detenido. Incluso, en algunas entidades se has recrudecido las agresiones en contra de policías. Usualmente, ante estos hechos la autoridad responde que es la consecuencia – condenable pero natural - del combate frontal a la delincuencia. Es el costo, se dice, de no pactar con el crimen organizado.

El argumento puede ser cierto. Imaginemos, por ejemplo, la respuesta de quienes perdieron los doscientos millones de dólares en el operativo de Las Lomas en la Ciudad de México. Sin embargo, no por lógico lo podemos aceptar.

De ahí que el gobierno federal enfrente dos importantes focos rojos. Por un lado, la realidad de las calles, que se refleja en las víctimas directas pero también en las indirectas. Basta con ponerse durante unos minutos en los zapatos de un policía en cualquier parte del país para entender el miedo con el que deben vivir, emoción que los induce a la complicidad o a la deserción.

Pero el problema también es de percepción pública. Cuando se apuesta todo a una sola causa, también se puede perder todo. Es cierto, el gobierno federal puede intentar moldear las percepciones a través de sus mensajes y de su influencia en algunos medios de comunicación; pero la realidad es necia y la violencia no se puede ocultar.

A estas alturas de la administración, el gobierno ya debe haber aceptado que está metido en una guerra difícil de ganar; aún así, seamos claros, no puede hacer otra cosa que pelearla. Renunciar a esa batalla sería ilegal e inmoral. No existe esa opción.

Lo que sí puede y debe hacer es cambiar sus prioridades en la agenda. Al menos, en materia de comunicación. Durante los siguientes meses deberá trabajar en una especie de plan B, en el que concentre la atención en otros temas. El Congreso, ya hemos visto, bien puede ser el nuevo foco de atención. Los programas sociales, esos que no terminan de arrancar, deberán ser el otro eje.

Todavía es tiempo de rectificar. Veremos si toman nota y aprenden.

Acuerdos y nuevas leyes: el país ha arrancado

México se puso en marcha. El destino, como suele ocurrir en estos casos, es aún incierto. Para algunos es prometedor y hay lugar para el optimismo. Otros, creen que la ruta es equivocada, y por supuesto, no faltan aquellos que preferirían dejar las cosas tal y como están. Lo cierto es que luego de años de una aparente parálisis hemos entrado en una etapa en la que las cosas se han puesto en movimiento.

Hace apenas unos meses se dio la primera gran señal cuando en la Asamblea Legislativa del Distrito Federal (ALDF), se aprobó la ley de sociedad en convivencia. El tema, por supuesto, no estuvo libre de controversia, sin embargo fue aprobado por una cómoda mayoría. El resultado de ese debate puede ser fundamental para quienes se protejan con la nueva ley, ofensivo para quienes la ven como un golpe a ciertos valores, o incluso irrelevante. Pero la realidad es que se ampliaron los derechos para personas que viven con otros parámetros distintos a los tradicionales, ya sea que se trate de personas con preferencias homosexuales o no. En otras palabras, se reconoció por la vía de las leyes que existen otras realidades que se deben reglamentar.

Este movimiento antecedió a otras dos grandes sacudidas: el debate sobre el aborto – que primero surgió en el ámbito de la capital y esta semana llegó al Congreso de la Unión para convertirse en un tema nacional- y por supuesto, la aprobación de la reforma a la ley del ISSTE, la primera gran reforma aprobada en los últimos dos sexenios. No es el propósito de este espacio discutir las bondades o defectos de las iniciativas, sino llamar la atención sobre los cambios. Por primera vez en mucho tiempo, el debate político en México tiene contenido.Hemos dejado atrás, para ser más precisos debiera decir a un lado pues también está presente el debate que se nutre únicamente de las descalificaciones personales, saturado de expresiones huecas e inútiles para el país, para entrar al mundo de la política real, la que transforma las instituciones y en el mejor de los casos hasta la cultura de los habitantes de una comunidad.

Simpaticemos o no con las causas que están sobre la mesa, el efecto de las últimas discusiones públicas es que aquellas personas que vivan en el marco de una sociedad de convivencia y se vean discriminadas, cuentan con un marco legal y de opinión pública para alzar la voz.

Actualmente, los grupos que están a favor o en contra de penalizar el aborto - pues ése es en realidad el debate, no si se está a favor o en contra del aborto en sí mismo -, tienen mucho espacio en los medios y en las calles para expresar su opinión. Y nadie puede quejarse por estar siendo censurado.

Por el contrario, vivimos días en el que la pluralidad es evidente y cada grupo cuenta con recursos políticos para hacerse escuchar. Realidad que se extiende al campo de los acuerdos políticos.
Nos guste o no, en los días que corren hay intensas negociaciones entre nuestra clase política, lo que permite que mientras unos ganen en una cancha, estén dispuestos a ceder en otras. Así, vemos a un PRD que al tiempo que es rebasado por sus competidores en el Congreso de la Unión, arrasa en la Asamblea Legislativa haciendo uso de su poder ganado en las urnas; situación opuesta al panismo que sufre como minoría en la tribuna de la capital, mientras goza de ser la primera bancada en San Lázaro; escenario que permite que el PRI apoye al Sol Azteca en la capital, y al panismo en el Congreso de la Unión.

Más allá de nuestras afinidades partidistas me parece que en el debate de estos días todos tenemos razones para celebrar. Aunque, claro, algunos estén tan enfocados en ver los pleitos por el destino, que no se han dado cuenta que la nota, es que por fin estamos en movimiento.

domingo, marzo 18, 2007

Personajes: Elba Esther Gordillo

Hablar de ella es hablar del poder político en México. Por eso, cuando supe que iba al canal a una entrevista no resistí la tentación de conocerla. No me equivoqué.
El primer contacto con la presidenta del SNTE tuvo lugar muchas horas antes de que ella llegara. Eran apenas las 12 del día y una llamada fue el primer aviso: había llegada la avanzada de La Maestra. Se trataba de un escolta que se aseguró de conocer a detalle las entradas y el recorrido que debería hacer la dirigente magisterial antes de llegar al foro. Un acto usualmente reservado para personajes como el Procurador o el Secretario de Seguridad Pública. Era la primera demostración de su poder.
Horas después, ya en la víspera de la entrevista, la Maestra llegó al canal acompañada por no más de cinco personas. Su seguridad resultó muy discreta, tanto como ella. No obstante, el poder cuando es de ese tamaño tiene un curioso efecto en su entorno: todos lo perciben y actuan en consecuencia.
Pocas veces he visto tan amables a todos los que se encontraban en su entorno. El nerviosismo por conocerla era notable. Como ella, con su poder, hay pocos. Quizá por ello hasta un famoso editorialista corrió emocionado a saludarla. Apenas le vio, la Maestra le soltó un "te escuché ayer". No dijo cuando ni en dónde. No hacía falta. Su interlocutor recibió el mensaje y empezó una especie de justificación sobre lo dicho. "No, pero sí me gustó", aclaró la Maestra, como tranquilizándolo.
Expresión que quizá sorprenda en otros actores políticos, no en quien parece conocer bien la vida de buena parte del periodismo nacional. Algo natural para quien ha trascendido al salinismo, el zedillismo, el foxismo, y por lo visto, al calderonismo.
Apenas una estampa de quien algunos podrían calificar sin exagerar, como la política - hombre o mujer - más poderosa de México.

Nueva sección: Personajes

¿Qué tiene un político que lo hace diferente a las demás personas? Algunos dirían que su ambición por el poder. Otros, que su vocación de servicio o sus ganas de sentirse queridos y aclamados. Lo cierto es que algo tienen. Al menos los buenos, los influyentes, los que hacen alguna diferencia, buena o mala.

En los últimos meses he tenido la oportunidad de tratar con varios de esos personajes: Elba Esther Gordillo, Josefina Vázquez Mota, Enrique Jackson, Mariano Palacios, Leonel Cota, Dolores Padierna y otros más.

Unas veces por unos cuantos minutos, otras, durante alguna conversación mientras los maquillan para salir a cuadro. Y en el mejor de los casos, los he podido entrevistar. En esos encuentros me he formado una imagen de quiénes son.

En este especie de subsección llamada "Personajes", les contaré mis impresiones.

Ojalá les gusten.

Va de nuevo

Hace más de cuatro meses que escribí mi última entrada pero aquí estoy de regreso. En este tiempo han pasado muchas cosas en mi vida. Por ejemplo, dejé de escribir desde hace un par de meses en el diario Excélsior y se terminaron mis colaboraciones en las estaciones de Grupo Imagen. Una verdadera pena.

Sin embargo desde noviembre - prácticamente cuando dejé de postear - me incorporé al equipo de Proyecto 40. Gracias a una invitación de Jorge Fernández me integré, primero, como uno de sus colaboradores; luego, recibí una invitación del director, Luis Armando Melgar, y prácticamente desde mediados del mismo mes me encargo de la Jefatura de Información. En otras palabras, a mi me toca trabajar con el contenido de los cuatro noticieros que transmite el canal. Además, me he convertido en una especie de bateador emergente. Justamente este domingo - en dos horas y media - conduciré el noticiero de la noche en lugar de Leonardo Curzio que salió del país. Y durante la semana que mañana inicia, y al menos hasta el próximo viernes, estaré al frente del espacio de la mañana junto con Bibiana Belsasso.

Como se podrá imaginar, por lo demandante del trabajo tuve que dejar mis clases de periodismo en la Ibero y abandoné los sitios en internet que había creado, éste que ahora leen y por supuesto, www.enteratehoy.com.mx

Pero el blog es el blog y aquí estoy de vuelta.

Tiempo es lo que menos tengo pero hay muchas cosas que quiero compartir. A lo largo de los últimos años he tenido el privilegio de compartir con ustedes mi visión sobre los medios, y bueno, ahora estoy en una posición que me permite verlos de otra manera.

Naturalmente, un trabajo como este viene con una necesaria dosis de prudencia y discreción. Aun así hay mucho que contar. Ya me dirán si hay mucho que leer.

Aquí les dejo un fuerte abrazo.

Mario Campos

lunes, noviembre 06, 2006

Radio APPO (O del papel de los medios en Oaxaca)

(Artículo publicado en el diario Excélsior)
“Compañeros, seguimos haciendo llamados a que nos apoyen para resguardar las instalaciones de Radio Universidad”. La frase se transmitió por primera vez el pasado domingo 29 de octubre -día en que ingresó la Policía Federal Preventiva a Oaxaca - y ha sido repetida desde entonces por los diversos locutores de la también llamada Radio APPO, espacio estratégico que ha sido defendido con mucha mayor intensidad que el propio zócalo de la capital, como quedó de manifiesto apenas el jueves de esta misma semana.

Fenómeno que resulta comprensible con sólo escuchar por un momento la señal transmitida por esa estación:

“Nos han llamado compañeros que están en el zócalo y que no tienen indicaciones precisas de qué hacer. Plantean replegarse hacia las instalaciones de Radio Universidad. ¿Cuáles son las indicaciones que hay de la dirección colectiva provisional?”

Mensaje emitido el mismo 29 de octubre y que ilustra con claridad el papel de la radio como canal de comunicación interno para los integrantes del movimiento. Acostumbrados a ver a la radio como un medio unidirecccional, en el caso oaxacaqueño constituye un verdadero espacio de intercambio de mensajes en el que lo mismo se mandan instrucciones, que se capacita a los radioescuchas sobre cómo actuar ante los gases lacrimógenos, o se identifica a los presuntos infiltrados en el movimiento.

Tareas que resultan estratégicas en la lógica del conflicto y que explican el porqué de la toma de diversas instalaciones de radio desde el origen del movimiento; incluso con tal éxito, que el propio gobierno del estado se quedó sin espacios propios de comunicación. Ante este escenario y en una muestra más de lo complejo de la situación, la administración de Ulises Ruiz creó su propia estación pirata: Radio Ciudadana, la voz de Oaxaca, que nace como la antítesis de Radio Universidad y desde la que se expresan y organizan los actores y ciudadanos opositores a la APPO y al magisterio.

“Les lavaron el coco, no sé de qué manera, para confundirlos de que ése es el camino correcto para luchar por sus demandas... hay instancias legales.” Mensaje de Radio Ciudadana, como parte de sus tareas de contrapropaganda, otra de las funciones que desempeñan los medios en esta batalla.

Pero ésta es sólo una parte de la historia pues el control de un espacio mediático también es la vía para construir redes con actores que van más allá de lo local. ¿Cómo entender, por ejemplo, que en menos de 36 horas se realizaran manifestaciones contra la presencia de la PFP en Oaxaca, en países como España, Inglaterra o los Estados Unidos? Simple, si miramos las ligas entre la APPO y grupos que lo mismo son altermundistas o globalifóbicos, que zapatistas o pejistas.

Apenas habían pasado unas horas de la incursión policíaca en Oaxaca y Radio Universidad ya recibía la llamada de un integrante de Lulac, la Liga de Ciudadanos Latinoamericanos Unidos, que opera en Estados Unidos en defensa de los hispanos, y que se ofrecía como enlace para documentar posibles abusos ante organismos como Amnistía Internacional o Human Rights Watch.

Frente externo que se ve acompañado por el frente interno. Ahí está como ejemplo el senderodelpeje.blogspot.com, sitio que se convirtió en el punto de encuentro de los simpatizantes de López Obrador, especialmente durante el proceso postelectoral, y que desde hace varias semanas se ha volcado a favor de la salida de Ulises Ruiz.

Cercanía – entre dos movimientos aparentemente distintos - que también se manifiesta en la retransmisión que hacen de Radio Universidad, estaciones virtuales o piratas como radioamlo.org o la kehuelga, páginas de internet que al ciudadano común quizá no le digan absolutamente nada, pero que sirven como espacios de difusión y comunicación entre diversos grupos, que si bien pueden tener agendas dispersas, también tienen la capacidad de unirse ante ciertas coyunturas. De ahí que antes que el propio EZLN se definiera en público, en el ciberespacio ya operaran las alianzas que permitieron la organización de las protestas en el extranjero.

Con estos datos en la mano es posible entender otras dimensiones del conflicto. Por un lado, la dificultad que enfrenta el gobierno federal en materia de comunicación, pues mientras éste actúa con una comunicación concentrada, sus adversarios colocan sus mensajes a través de decenas de organizaciones con sus propios recursos de comunicación. Por el otro, el temor de ser tachado de represor, debido a la capacidad de operación de estas redes.

Actores de nuestro tiempo saben explotar, como pocos, las facilidades que otorga la tecnología para generar espacios como estaciones de radio o la difusión de videos a través de sitios como YouTube.com, la página que de manera gratuita almacena materiales de todo el mundo.

SI bien el movimiento del EZLN constituye un ejemplo paradigmático del uso de los medios de comunicación para impulsar su causa, el movimiento de la APPO, de la mano de sus distintos aliados, está demostrando que también ha aprendido la lección y que en ese terreno también será un adversario difícil de vencer.

lunes, octubre 30, 2006

Sobre la cobertura de La Jornada

Desde el otro día quería comentarlo con ustedes. ¿Han notado que el PRD prácticamente ha salido de la primera plana de La Jornada? El dato es interesante pues ahora resulta que si uno quiere saber qué está pasando al interior de ese partido, lo mejor es leer a La Crónica o a Excélsior, que quizá son los dos diarios que más notas dedican a ese partido.

Quizá esté equivocado, pero me da la impresión de que en La Jornada no han logrado replantear ese tema luego del conflicto postelectoral. Al habérsela jugado con AMLO durante y después de la campaña, dejaron a un lado a las voces disidentes que mejor se expresaron en otros espacios como la revista Letras Libres. ¿No será hora de que La Jornada reclame sus fueros y sea el espacio natural para el debate sobre el futuro de la izquierda? Aunque para ello sería necesario permitir la crítica al movimiento de López Obrador. En fin, el tema da para más pero aquí les dejo mi inquietud.

El regreso del Sol Azteca

Luego de la larga noche que inició formalmente el 2 de julio, el PRD está empezando a ver la luz del día. Atrapados en el discurso de su ex candidato presidencial, Andrés Manuel López Obrador, los perredistas desperdiciaron casi cuatro meses sin saber qué hacer con el capital ganado en las urnas; mismo que se encargaron de dilapidar como vimos con claridad en el reciente proceso electoral de Tabasco, en el que paradójicamente ganaron perdiendo pues en la tierra de AMLO no sólo perdió Raúl Ojeda, sino un planteamiento estratégico que apostaba por colocar a la resistencia civil como plataforma política para el futuro.

Por fortuna, para los tabasqueños y los mexicanos en general, los electores no avalaron ese discurso y su derrota sirvió como estímulo hacia aquellas voces que tienen planes distintos para el PRD. La vanguardia, sin duda, la encabeza Cuauhtémoc Cárdenas quien desde la campaña marcó su distancia con el discurso pejista, y quien advirtió que serían muchas las voces que harían eco de sus reclamos. Más allá de su contenido concreto, el discurso cardenista creó un campo de legitimidad para aquellos que piensa distinto de AMLO, y que seguían sin expresarse tal vez por temor a ser acusados de traición.

La buena noticia es que conforme han pasado las semanas va cambiando el discurso del PRD como documentan las expresiones de la mayoría de sus gobernadores. Incluso esta misma semana, la gobernadora de Zacatecas, Amalia García, publicó un artículo en el diario El Universal (26/10), en el que recordó que no es papel de los mandatarios estatales el emitir constancias de mayoría, sino trabajar en los espacios institucionales por el bien de sus gobernados. Explicación que remite al encuentro entre los gobernadores con el Presidente electo en el marco del proyecto México 20-30, y que va dirigida primero al perredismo, antes que a los actores externos. Estrategia que se entiende en la lógica de los gobernantes que saben que más allá de sus militancias, sólo habrá un Presidente con un Secretario de Hacienda capaz de atender sus necesidades presupuestales.
Lo dijo con claridad Amalia, y ya lo han dicho antes – con distintas palabras – Lázaro Cárdenas Batel y Zeferino Torreblanca, gobernadores de Michoacán y Guerrero, respectivamente, que en su oportunidad no han regateado a Felipe Calderón su estatus de Presidente electo; papel que de inmediato también reconoció Juan Sabines, el neoperredista que apenas ayer fue confirmado como futuro mandatario chiapaneco, y que con inteligencia tuvo la visión para separar su proceso postelectoral del movimiento de Andrés Manuel.

Apuesta que, vistos los resultados, le salió bien aunque ahora deje mal parado a Raúl Ojeda, quien tendrá menos elementos para descalificar al Tribunal Electoral si éste termina validando el triunfo de Andrés Granier en Tabasco. Acusar el tribunal mostraría a un partido que sólo reconoce a las instituciones cuando le conceden la razón. Imagen indeseable para una organización que requiere recuperar la confianza de la opinión pública.

Especialmente ahora que parece haber encontrado la ruta para su crecimiento político. Con la presentación de su propuesta legislativa, el PRD – integrante central del Frente Amplio Popular (FAP)– muestra que también es capaz de llevar mano en el debate público. Si bien es cierto que desde hace algunas semanas Felipe Calderón presentó sus propuestas para el Congreso, es digno de aplauso que los perredistas entendieran que la fórmula para no ser “rebasados por la izquierda”, es presentar con bombo y platillo sus propias iniciativas.

Aunque el discurso del FAP tiene elementos desfasados o demagogos - como su rechazo a la inexistente “privatización” de Pemex o su resistencia a reconocer a Calderón- en lo general es positivo que un partido presente sus propuestas, independientemente de si se comparten o no. Más aún cuando vemos que el contenido va acompañado por la disposición, al menos de Carlos Navarrete, su coordinador en el Senado, para sentarse a dialogar con las otras fuerzas políticas.

“Hay quienes piensan que vamos al Congreso a votar contra todo lo que el PAN nos proponga. Esa película ya la vimos en 1988. Esta agenda es una propuesta inicial, podemos pulirla, hacerla más precisa...” Palabras citadas en una nota de Arturo Páramo (Excélsior, 26/10) y que muestran a un Navarrete fiel a la imagen de negociador que le ha acompañado en otros momentos de su carrera y que últimamente parecía atrapado por el discurso del todo o nada, que todavía mantienen algunos de sus compañeros; los mismos que han descalificado tanto a los gobernantes de su partido, como a legisladores -entre ellos a la asambleísta Nancy Cárdenas - que han propuesto trabajar con el gobierno de Calderón.

Es un hecho, los duros no se han ido ni tienen planes de hacerlo; no obstante, cada vez hay más señales de que las cosas se están moviendo al interior de ese partido político, y de que esto es sólo el principio de un largo proceso que llegará a su punto clave durante febrero próximo, cuando el PRD celebre su Congreso Nacional, momento decisivo para su redefinición.

martes, octubre 24, 2006

Lento pero avanza (Sobre el equipo de Calderón y el debate en el PRD

(Artículo publicado en Excélsior el 21 de octubre)
Acostumbrados a la flagelación, los mexicanos solemos entregarnos sin suspicacia al recuento de nuestros males, actitud que contrasta cuando se trata de mirar lo positivo que hemos alcanzado; lamentable tradición que desconfía del optimista, que suele ser tachado de corrupto o por lo menos de ingenuo. Aún así les invito a revisar algunos hechos que muestran que, aunque lento, el país está avanzando en materia política.

Empecemos por mirar a Felipe Calderón, el Presidente electo que en las últimas semanas ha ofrecido algunas pistas de lo que podría ser su gobierno. Por un lado, al rebelar la lista de los coordinadores del proyecto México 2030, entre los que se encuentran el premio Nobel, Mario Molina, y el rector del ITAM, Arturo Fernández, personajes con peso propio, que si bien están lejos de ser secretarios de Estado, muestran a un presidente interesado en tender puentes con sectores ajenos al panismo, elemento congruente con su oferta de construir un gobierno plural.

Pero si ese rasgo es interesante, resulta mucho más significativa la inclusión de Agustín Carstens al primer círculo de Calderón, que en los hechos, es la primera designación en su gabinete. Basta con ver las reacciones que ha generado el nombramiento dentro y fuera del país para ver el tamaño del acierto. La llegada anticipada de Carstens es positiva, en primer lugar, porque se trata de la Secretaría de Hacienda, una de las áreas más sensibles de todo gobierno y a la que no le sirven de nada las especulaciones. A lo que hay que agregar que este nombramiento se entiende por el perfil negociador del ex Subsecretario de Hacienda, cualidad que revela que durante los próximos años se privilegiará a la negociación política – desde esa dependencia - como la vía para sacar adelante la agenda gubernamental.

El movimiento se ve acompañado por la designación de Jorge Alcocer como enlace con el Poder Legislativo, dato que viene a confirmar el mensaje anterior: Calderón está reclutando operadores. Y esa es una buena noticia si entendemos que el principal desafió que tiene el sistema político en su conjunto, es demostrarle a la población que es capaz de llegar a acuerdos.

Con estos elementos es creíble pensar que el futuro gabinete se integrará con esa lógica. Enfoque que contrasta con el que en su momento siguió Vicente Fox, que apostó por contratar a personas capaces – con mayor o menor éxito en cada designación –sin que existiera, al menos de manera evidente, un elemento común entre los elegidos; en este caso, todo indica que estamos ante la integración de un equipo en el que las piezas deberán compartir ciertas capacidades políticas, coordinadas centralmente por Los Pinos, lo que también difiere de la autonomía que Vicente Fox concedió a sus colaboradores. Será el tiempo el que nos diga si el método de Calderón es el más adecuado, pero resulta alentador que exista intencionalidad en los primeros movimientos.

Pero las buenas noticias no se agotan en ese frente pues el propio Partido de la Revolución Democrática sigue dando señales de vida. Luego de la derrota de las elecciones en Tabasco, en el PRD se abrió una ventana de oportunidad para redefinir al partido. Primero, porque el fracaso de Raúl Ojeda es también el fracaso del discurso de confrontación de Andrés Manuel López Obrador. La elección, es cierto, se perdió o se ganó por los candidatos que estaban en la boleta; el problema para AMLO es que él convirtió la disputa en un plebiscito sobre su capital, y para sus efectos, fue López Obrador quien perdió.

Dato que coincide con el inicio de un periodo de tregua electoral pues no será sino hasta mayo del próximo año que se renueve la próxima gubernatura, Yucatán, lo que significa que hay un tiempo para que los actores replanteen sus estrategias sin la presión de las próximas elecciones. En este escenario es que hay que entender las recientes declaraciones de Cuauhtémoc Cárdenas, que propuso fomentar la inversión privada en algunos sectores energéticos, y de Leonel Godoy, senador y ex Presidente del PRD quien declaró que “es necesario que una vez cerrado un ciclo de seis años, se plantee cuál es la ruta que debe seguir el partido”, revisión que pasa por redefinir su estrategia, línea política, programa y declaración de principios. (La Crónica 20/10)

Expresiones acompañadas por las acciones de Nueva Izquierda, la corriente que encabeza Jesús Ortega, que desde diversos foros ha mostrado su disposición a negociar con el nuevo gobierno, tal y como expresó la Asambleísta, Nancy Cárdenas, que propuso reconocer a Calderón como Presidente electo, iniciativa que en su momento le valió reproches partidistas, pero que ahora vez se entiende más como parte de una tendencia que va ganando terreno frente a la estrategia del lopezobradorismo.

Buena noticia para el país, que sumada a la disposición priísta para negociar, y a la apuesta estratégica de Calderón, constituyen los trazos de un escenario que al menos para algunos –entre los que me apunto - resulta prometedor.

macampos@enteratehoy.com.mx / www.enteratehoy.com.mx

jueves, octubre 19, 2006

Despiden a Federico Arreola de Milenio

Es la historia de un despido anunciado. Durante meses, Federico Arreola jugó en el límite y finalmente cayó. Incluso, hace algunas semana publicó que había muchas voces que pedían su cabeza, en lo que parecía ser un mensaje dirigido más a sus jefes que a los propios lectores. No obstante ése y otros textos, Arreola siguió publicando con normalidad...hasta ayer.

La gota que derramó el vaso, según cuenta el propio Arreola, fue su texto del pasado lunes en el que presentó una lista de diversos titulares de prensa sobre la derrota del PRD en Tabasco. El problema es que en la lista de los medios que en su opinión buscan aniquilar a López Obrador, se encontraban cinco menciones a diarios del grupo Multimedios, empresa editora de Milenio.

Como explica el propio Arreola en una carta que envió al diario La Jornada, fue Ciro Gómez Leyva el encargado de informarle de su salida. Como podrán ver en el texto que también reproduce el Sendero del Peje, Arreola está más que molesto con Carlos Marín y con Francisco González, director del diario y Presidente del grupo, respectivamente, a los que incluso amenaza con demandar por daño moral.

El tema está hoy presente en tres columnas de Milenio. En su texto, Ciro Gómez Leyva señala que “Carlos Marín tomó la decisión correcta. Nadie, ni siquiera uno de los fundadores del diario, puede opinar en estas páginas que el periodismo que aquí se produce es miserable, corrupto, sin acompañar sus palabras con pruebas sólidas o con una carta de renuncia.” Y si bien reitera su admiración por el “espíritu liberal y contestatario” de Arreola, también señala que “, él es hoy un hombre de poder. Entiendo, pues, el disgusto, el fastidio, la ira que debe producirle un diario que no está interesado en besarle la mano a López Obrador.”

Por su parte, Joaquín López Dóriga dedica su columna a expresar su solidaridad con Carlos Marín, y le reprocha a Arreola que critique a los periodistas que colaboran en Milenio y en Televisa ( situación que comparten Marín, Gómez Leyva y el propio López Dóriga), lo que refuta recordando que en muchas ocasiones fue el propio Federico quien lo invitó a colaborar en Milenio.

Por último, un trascendido del mismo diario cita a un comunicado emitido por el PRD en el que se solidariza con Arreola y reprueba su salida, la cual explica como un acto de censura dada su conocida cercanía con Andrés Manuel López Obrador.

Luego del proceso electoral del 2 de julio, y especialmente por su desempeño durante el conflicto postelectoral, me imagino que era cada vez más difícil sostener en esa posición a Federico. Por lo pronto, y en lo que se le abre un nuevo espacio, quizá cuente con el Sendero del Peje para mantenerse vivo. Seguiremos atentos a este conflicto.

lunes, octubre 16, 2006

Elecciones en Tabasco

¿Cómo leer los resultados de ayer en Tabasco? ¿Quién pierde y quién gana? Aquí mi opinión al respecto, tomado de mi comentario semanal con Martín Espinoza en Reporte 98.5

México 2030 (Sobre la propuesta de Felipe Calderón)

(Artículo publicado en Excélsior el 14 de octubre)

Al presentar su propuesta para definir al México del 2030, Felipe Calderón va en contra de la clase política, la cultura nacional, y una de las características de nuestro tiempo: la inmediatez. Convencido de la necesidad de superar la dinámica que nos mantiene atrapados en las coyunturas, el Presidente electo ha lanzado un llamado para que definamos los pasos a seguir durante las próximas cuatro administraciones, con el fin de lograr mayores niveles de desarrollo.

Sin demérito de las reacciones positivas que ha cosechado, es pertinente contener el optimismo ante factores que ponen en riesgo la iniciativa. En primer lugar, la mezquindad de políticos y algunos analistas, incapaces de pensar más allá de lo inmediato. Acostumbrados a enfocar sus esfuerzos en la constante lucha por el poder, sufren al pensar que pudiera existir una agenda común que establezca límites para el debate político.

Con ese enfoque, no faltó el columnista que leyera en la idea de Calderón, un discurso encubierto a favor de la permanencia del PAN en el poder. Como si nuestra realidad fuera la única posible, se niegan a reconocer otras historias de éxito, como la española, que ha mostrado que la continuidad de ciertas políticas más allá de las diferencias partidistas, es un elemento clave para el crecimiento de un país. Sin embargo, algunos se mantienen empeñados en poner el acento en nuestras diferencias, sin reconocer incluso, que en el propio caso mexicano ya hay algunos excepcionales ejemplos en este sentido. Ahí están los resultados en la política macroeconómica y en el combate a la pobreza extrema, áreas en las que hay resultados tangibles gracias al seguimiento que el foxismo dio de iniciativas planteadas durante la administración de Ernesto Zedillo.

Reconocer, por ejemplo, los aciertos en materia de promoción de la vivienda durante los últimos seis años, sería otro punto de partida. Lo trágico es que estos reconocimientos van en contra de una tradición política que se sintetiza en la idea de que todo lo pasado estaba mal, y que serán los nuevos los portadores de las soluciones, creencia que se manifiesta en gestos ridículos, como cuando la primera acción de los nuevos gobernantes es rebautizar los programas de sus antecesores.

Construir diagnósticos compartidos puede ser el inicio para llegar a soluciones conjuntas. No se trata de negar al conflicto que nace con las naturales diferencias que existen entre los partidos. La pluralidad es útil para un país, pero no cuando se entiende como incapacidad para establecer acuerdos en ciertos temas, sin que se generen de inmediato sospechas de malos arreglos.

Pero esta es sólo una parte del problema. Educados en el corto plazo, los mexicanos carecemos de herramientas de planeación que nos permitan entender la vida como un proyecto de largo aliento. Pensemos, como un simple ejercicio, en cuántas personas conocemos que tienen claro qué quieren hacer de sus vidas para los próximos cinco o quince años. Es verdad que la incapacidad para vernos a futuro se explica en parte por la precariedad. Muchos no mienten al decir que viven al día. Pero esa actitud se extiende a sectores que podrían contar una historia diferente. Mírese como ejemplo al poco ahorro que solemos tener, derivado de nuestra inexistente planeación que a nivel nacional se expresa, entre otras cosas, en la permanente amenaza de la crisis de pensiones.

Sin políticos dispuestos ni ciudadanos interesados, parece imposible la tarea. Más aún cuando vemos que el cambio más significativo de las últimas décadas a nivel mundial, quizá sea el que pasa por nuestra relación con el tiempo. Si bien resulta obvio la disminución que ha tenido el mundo físico en muchos campos – pensemos en el tamaño de las computadoras – es menos evidente, si me permiten la expresión, el “encogimiento” que ha tenido el tiempo.

Con la llegada del tiempo real a nuestras vidas gracias a la tecnología, los seres humanos hemos perdido notoriamente la paciencia. Se padece en la espera al teléfono, en el restaurante y en general en cualquier otra actividad que nos demanda tiempo, activo que no estamos dispuestos a perder. Como estampa del fenómeno, hace unos días me hablaban de la desesperación de unos bebes de dos años, que impacientes lloraban mientras se regresaba un video VHS, acostumbrados como están a la velocidad de un DVD que se reinicia en segundos.

Quizá por ello algunos sociólogos consideran que con los cambios que hemos vivido, ahora todos mostramos permanentemente la impaciencia de los niños. Fenómeno que en este caso se traduce en ciudadanos que demandan soluciones inmediatas, renuentes a tener que esperar para ver resultados; veneno puro para quien invita a pensar en el 2030.

A pesar de lo anterior, o precisamente por ello, es que resulta pertinente la propuesta de Felipe Calderón, pues aunque políticos y ciudadanos lo ignoremos, el futuro estará ahí, esperándonos con su carga de problemas o con los frutos que cultivemos durante los próximos cuatro sexenios. La invitación está abierta: démonos, al menos, un tiempo para pensarla.

macampos@enteratehoy.com.mx

jueves, octubre 12, 2006

Tiempo de Ayudar. Te invito a sumarte a esta campaña de Movimiento Azteca

Conozco al menos a una de las fundaciones que será beneficiada con lo que se recaude y créanme que es una causa que merece ser apoyada. Se trata de la Fundación Daya de la que ya les había contado alguna vez. Cuento con ustedes. Mario Campos.

miércoles, octubre 11, 2006

La novela de Andrés Manuel (O de las elecciones en Tabasco)

Un político profesional puede tener una buena o mala imagen y vivir así. Lo que no puede tolerar es ser irrelevante y eso es lo que hoy le está pasando a Andrés Manuel López Obrador. Luego de ser protagonista en la vida política mexicana, actualmente el ex candidato presidencial se parece cada vez más a una figura marginal. Y es que el tabasqueño ahora está viviendo la parte dura de lo que antes disfrutó: el poder de los medios de comunicación en la política actual.

Mientras López Obrador fue Jefe de Gobierno contó con los recursos económicos y de valor informativo que le permitieron colocarse en las primeras planas y planos de los servicios de información; como candidato presidencial, se consolidó como un referente obligado; y así se mantuvo durante el conflicto postelectoral hasta que diversos hechos jurídicos y políticos – como el fallo del Tribunal Electoral y el fin de su plantón – le fueron restando atractivo.

Es cierto que este proceso no ha estado libre de intereses pues hemos sido testigos de cómo diversos medios han asumido posiciones editoriales en torno al ex candidato presidencial; posturas que han ido desde el retiro de un reportero fijo – como ha ocurrido con Televisa – hasta las críticas abiertas de directivos que consideran que ha llegado el momento de asumir definiciones políticas como en su momento hiciera el diario El Universal. No obstante, sería un grave error pensar que sólo por la decisión de los medios ha dejado de ser referente.

Andrés Manuel hoy no es noticia porque ha sido incapaz de adaptar su estrategia a las nuevas condiciones políticas. Miremos al Congreso, por ejemplo, para entender qué ha pasado. Mientras el tabasqueño sigue descalificando al PAN y al PRI, los diputados y senadores de su partido han votado de la mano de esos mismos personajes. Los casos más notables han sido las votaciones para aprobar el reparto de comisiones, así como las declaraciones de su diputado coordinador, Javier González Garza, que en una muestra de sensatez ha reconocido que si encuentra coincidencias con las propuestas de Felipe Calderón las avalará en la Cámara.

Pero sin duda, el golpe más duro para López Obrador proviene de su propia tierra, Tabasco, en donde se renovará la gubernatura el próximo 15 de octubre. El caso es particularmente llamativo pues es la última carta de Andrés Manuel y él lo sabe. Por ello, en un mensaje grabado por el cineasta Luis Mandoki ha dicho a sus paisanos que “si nos derrotan el 15 de octubre nuestros adversarios van a hacer toda una campaña propagandística por todo el país, vociferando que ya no represento nada ni siquiera en mi estado natal.”

Discurso que suena muy duro si miramos a las encuestas que parecen pronosticar la derrota del perredista Raúl Ojeda, a manos del priista Andrés Granier. Hasta el momento, los últimos datos disponibles de cuatro empresas encuestadoras - El Universal, Reforma, GEA y Demotécnia- apuntan a una diferencia de más de 8 puntos, cifra que pareciera encontrar eco en las últimas expresiones del PRD local y nacional que comienzan a hablar de un potencial fraude, en lo que pareciera ser una justificación anticipada de un eventual fracaso. Y de ser el caso, quizá tendríamos que mirar a López Obrador como la posible explicación del resultado.

Si bien el ex candidato tiene el mérito innegable de haber construido al PRD en la entidad, y de ser un actor muy querido según se vio el pasado 2 de julio en el que obtuvo una victoria contundente, ahora hay elementos que permiten pensar que el propio López Obrador puede ser un factor en contra. De ahí que mientras López Obrador coloca a Tabasco como la potencial nueva cuna de su movimiento de resistencia, Raúl Ojeda señala que en caso de ganar tratará en términos institucionales con el Presidente electo, Felipe Calderón, a sabiendas de que sus paisanos prefieren a un gobernador que se mueva dentro de la legalidad y no un a caudillo opositor que aleje a los recursos que administra la federación.

Agobiado por este panorama, AMLO parece que incluso ha visto alterado su talento como político y ahora peligrosamente se acerca a los argumentos de la Asamblea Popular del Pueblo de Oaxaca, la temida APPO, como para encontrar una nueva causa que lo regrese a los primeros planos y que podría ser uno de los últimos grandes capítulos en la novela del otrora “indestructible”, Andrés Manuel.

Por ahora habrá que estar atentos a lo que ocurra el próximo domingo en Tabasco, en una elección que seguramente tendrá repercusiones a nivel nacional, ya sea porque se convierta en una especie de tumba política para AMLO o porque nazca un nuevo foco de resistencia en el país. Ya veremos.

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martes, octubre 10, 2006

Abran las puertas

(Artículo publicado en Excélsior el 7 de octubre)

“Son chingaderas”, palabras más palabras menos, fue la expresión que utilizó el diputado panista y presidente de la Cámara, Jorge Zermeño, cuando algunos de los coordinadores parlamentarios le avisaron que abandonarían la comparecencia de Ana Teresa Aranda, Secretaria de Desarrollo Social. La expresión por si sola no es para escandalizarse pues no sería extraño que algunos de lo que se dieron por ofendidos, en sus conversaciones cotidianas recurran a palabras similares. El problema está en que el dicho del diputado forma parte de otras frases desafortunadas, que esta semana mostraron el perfil de nuestra clase política.

Apenas el martes pasado el senador perredista Leonel Godoy declaraba a los reporteros, que “al PAN le gusta bajarse los pantalones con el PRI". Peculiar fórmula que encontró el también ex dirigente nacional del PRD para criticar el reparto de las comisiones en la Cámara alta, más extraño aun cuando vemos que su propia bancada votó a favor de esa distribución. Y finalmente – pues el desfile podría continuar – vale la pena citar al coordinador de los legisladores priístas, Emilio Gamboa, quien según algunas crónicas periodísticas recibió a Ana Teresa Aranda con un "Dice Samuel Aguilar que no quiere venir a saludarte para que no le pegues los piojos". Recado que como recurso para romper el hielo con la Secretaria, resulta de dudosa efectividad.

Las tres estampas recién citadas nos dan una idea del porqué del distanciamiento de la ciudadanía en torno a la política. El problema pasa, sin duda, por el tema de las formas. Más allá del uso de malas palabras lo que se hace evidente es el bajo nivel de interlocución que mantienen entre ellos los actores políticos, fenómeno que se agudiza cuando miramos al contenido de sus discusiones, defecto del que también somos partícipes los que laboramos en los medios.

Sin ir más lejos, esta semana vimos cómo algunos diarios dedicaron sus ocho columnas a cuestionar la expresión del Secretario de Gobernación, Carlos Abascal, que en un intento de ironía señaló que no sería por dios, que habrá represión en Oaxaca. Especular sobre la intención del Secretario carece de utilidad, sin embargo está claro que en cualquier de sus posibles sentidos, está lejos de ser un asunto que cambie el rumbo del país.

Ante este panorama se antoja abrir puertas y ventanas para refrescar el ambiente y con ello renovar la agenda pública nacional. Es cierto que la política clásica que gira en torno a los actores y temas ya conocidos, sigue siendo indispensable. Ahí está, por ejemplo, el conflicto de Oaxaca como muestra de que aún no hemos acabado con los temas del pasado. Tratar de entender lo que ocurre en esa entidad sin remitirnos a la corrupción, y al más anacrónico clientelismo político que termina generando estos Frankenstein, sería un error.

No obstante deberíamos de ser capaces de abrir varios frentes de manera simultánea, de tal forma que al mismo tiempo que revisemos qué hacemos con asuntos como la ausencia de democracia en los sindicatos - por mencionar sólo un asunto pendiente- tengamos la habilidad para recibir nuevos temas.

Imaginemos por un momento que la próxima marcha en la Ciudad de México tuviera como causa, el derecho de los mexicanos a realizarse un examen genético que les permita conocer cuáles son las enfermedades para las que tienen predisposición. El asunto me sigue sonando a ciencia ficción pero es ya una realidad. Como señala el programa de audio de esta semana de la revista Newsweek, cada vez son más las mujeres que en los Estados Unidos se realizan una prueba para detectar su proclividad al cáncer de mama, lo que ha dado pie en casos extremos a la realización de operaciones preventivas, es decir, antes de que manifieste la enfermedad.

Quizá el tema nos suene muy alejado de nuestra realidad pero pensemos las implicaciones que tendrá este hecho en el futuro inmediato. Entre otros, ya hay un incipiente debate con las aseguradoras que gozosas pagarían por conocer los riesgos a la salud que tendría un potencial cliente, lo que les permitiría apostar con más elementos a la hora de calcular sus primas.

Y eso es sólo el inicio de una discusión que puede llevarnos a evaluar la pertinencia de políticas públicas que hagan accesible este tipo de recursos a la mayor cantidad de población posible, para evitar que crezca la brecha en materia de salud entre quienes cuentan con más y menos recursos económicos, ya sea que se trate de países o de los habitantes dentro de una misma nación.

¿Llegará el día en que veamos a nuestros líderes sociales y políticos pelear por este tipo de banderas? Visto su actual desempeño no hay muchas razones para el optimismo, así que por ahora no nos queda a los ciudadanos más que empezar a abrir nuestros horizontes para identificar los temas que deberían formar parte de una nueva agenda política. Que empiece la búsqueda. Abramos puertas y ventanas.

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martes, octubre 03, 2006

El debut de Calderón (Sobre la gira por América Latina)

La gira que realizará Felipe Calderón por Latinoamérica a partir del lunes 2 de octubre y hasta el próximo día seis será en la práctica el inicio anticipado de su gobierno y su primera prueba de fuego. Durante esas jornadas – primeras de alto nivel que dependerán de su equipo de trabajo - el presidente electo empezará a mostrar cuál su proyecto y sabremos qué podremos esperar para los próximos años en materia de política exterior, sin duda una de las áreas mas criticadas en el gobierno saliente de Vicente Fox.

Quizá por eso y para empezar a marcar las diferencias, es que el presidente electo eligió viajar al sur antes que al norte y por ello inicia su recorrido por Guatemala, país con el que tenemos no sólo una frontera común sino una larga lista de problemas compartidos, los cuales, según se ha dicho, se abordarán entre ambos gobiernos, el actual de aquél país y el que vendrá en el nuestro para definir diversas acciones de cooperación.

Luego de esa visita, Felipe Calderón viajará hacia Costa Rica en donde celebrará un encuentro con diversos mandatarios centroamericanos. (En cambio de última hora se incluyeron visitas a otros países) Y de Centroamérica a la América del Sur empezando por Colombia para sostener una reunión con el presidente recién reelecto, Álvaro Uribe, con el fin de intercambiar información en materia de seguridad y combate al narcotráfico, áreas centrales en las agendas de ambos países.

Para concluir, tiene planeados dos encuentros con mandatarios provenientes de partidos de izquierda como son Michelle Bachelet, la presidenta de Chile, y Luis Ignacio Lula Da Silva, de Brasil, quien va en busca de un segundo mandato en su país.

La gira es también importante porque permitirá ver cómo se desenvuelve el próximo presidente mexicano en un entorno internacional marcado por la polarización. Para algunos por el enfrentamiento entre diferentes modelos económicos pues ven a un continente dividido entre la derecha y la izquierda, pero para otros, marcado en realidad por el activismo de personajes como el presidente venezolano, Hugo Chávez, que mantiene abiertos varios frentes de manera simultánea, y que al mismo tiempo que desconoce el triunfo de Felipe Calderón en México, asegura que se realizó un fraude en contra de su aliado Ollanta Humala en Perú, con tal de imponer al actual mandatario, Alan García.

Todo como parte de las luchas geopolíticas en las que el nuevo gobierno deberá desenvolverse.

En los siguientes días, Felipe Calderón deberá definir cuál será la estrategia de su gobierno para mantener a Centroamérica como una zona de influencia clave, al mismo tiempo que construya los vínculos que nos acerquen a los gobiernos de América del Sur más allá de si sus políticas económicas están a la derecha como en Colombia o a la izquierda como en Brasil y Chile.

Conocer el estilo personal y las prioridades del próximo presidente, deberán ser algunos de los saldos de la gira que inicia en unos días. Gira que estará también marcada por las posiciones de Hugo Chávez, el futuro de la Cuba de Fidel Castro y la relación con el gobierno de los Estados Unidos, temas que aunque no estén escritos en la agenda, seguramente estarán también presentes.

Finalmente, el recorrido servirá para redefinir la relación entre los mandatarios mexicanos con la prensa. Si bien Vicente Fox cometió errores que dieron material a los enviados mexicanos durante sus diferentes giras internacionales, lo cierto es que se creó una lamentable dinámica en la que las anécdotas desplazaban sistemáticamente a la información de fondo. La primer gira de Calderón es también una oportunidad para que los ojos de los periodistas y la opinión pública vuelvan a lo fundamental.
Ojalá todos sepamos aprovecharla.

lunes, octubre 02, 2006

El espectáculo político (de las estrategias de los partidos políticos)

(Artículo publicado en Excélsior el 30 de septiembre)

Como espectadores de un encuentro deportivo, los mexicanos somos testigos de la guerra de estrategias que día a día llevan a cabo diversos actores, siempre con la mira puesta en obtener, retener o ampliar su poder, trilogía básica de la lucha política. Y en esas batallas cada quien despliega el que considera es su mejor juego.

Para el equipo de Felipe Calderón, por ejemplo, el nombre del planteamiento es “pasemos la página”. Convencido de que el tiempo es su mejor aliado, el Presidente electo apuesta por la necia normalidad. Y frente a aquellas voces que aún hablan del conflicto postelectoral, responde con la imagen de un proceso de sucesión en marcha. En esa lógica, es que desde la oficina de Felipe Calderón deben celebrar el crecimiento del deporte sexenal de las quinielas. Cada vez que un medio especula con los nombres del futuro gabinete, en el cuartel panista deben sonreír pues al menos en este caso la cultura política también juega a favor de las instituciones.

Y en ese mismo sentido es que se presenta la primera gira internacional del Presidente electo. Durante el recorrido que hará desde el próximo lunes hasta el viernes, Calderón tratará de utilizar el frente externo como un arma interna; y si en México hay quienes le regatean su estatus, en el extranjero no habrá quien dentro del protocolo le ponga mala cara al Presidente electo de México.

Felipe Calderón visitará Guatemala, Costa Rica, Colombia, Chile y Brasil. Con la intención de empezar a construir puentes pero también para mandar mensajes hacia el interior, sobre todo cuando el “espurio” sea recibido por los gobiernos de izquierda de Bachelette y de Luis Ignacio Lula Da Silva, con quienes gustoso se tomará la foto para demostrar que el rebase por la izquierda no sólo se intentará dentro de nuestras fronteras. Pero sin duda, uno de los movimientos más importantes desde el 2 de julio ha sido la presentación de su agenda legislativa, que aunque fue minimizado por sus interlocutores en el Congreso, en los medios encontró cobijo como dejaron de manifiesto los muchos titulares de prensa dedicados a las propuestas del futuro Presidente. Visto así el panorama, la estrategia de Calderón –aunque lenta - va caminando.

Se trata de malas noticias para el Partido de la Revolución Democrática y Andrés Manuel López Obrador, cuya apuesta es exactamente la contraria. Si el PAN necesita de la normalidad, en el PRD requieren de lo extraordinario, de la irrupción y de lo discontinuo. Todo, porque el nombre del juego perredista es “no pasarán”. Para los estrategas perredistas la palabra clave es no. Por eso, amenazaron al Presidente Fox con impedir su asistencia al Senado para la entrega de la medalla Belisario Domínguez; por eso irrumpieron hace unos días en sucursales de Wall Mart, y precisamente por ello, intentaron clausurar simbólicamente la oficina de Felipe Calderón, como para mostrar que no habrá manera en que pueda gobernar.

El objetivo es impedir que las cosas fluyan. No obstante la estrategia no parece ser la mejor pues no es fácil ir contra la corriente. Ahí están para demostrarlo las declaraciones de Raúl Ojeda, candidato perredista al gobierno de Tabasco que apuñaló a Andrés Manuel López Obrador al declarar que en caso de ganar, tratará institucionalmente con el Presidente Felipe Calderón. Ojeda no es un traidor pero tampoco un suicida, y sabe que si quiere remontar los puntos que tiene de desventaja, necesita transmitir confianza a los electores y no proyectar la imagen de un potencial gobernador que negociará sus presupuestos con el Secretario de Hacienda del “presidente legítimo”.

La actuación de Raúl Ojeda debió ser una señal muy evidente de que algo está mal en la estrategia, pues exhibió que el actual discurso no sirve para acercarse al poder, y eso, es letal para un partido político que aspira a seguir siéndolo.

Peor aún cuando el Sol Azteca ve como es rebasado por el gran perdedor del pasado 2 de julio: el PRI. Fieles a si mismos, los priistas están demostrando que saben leer la coyuntura y que si se trata de ejercer el poder – mucho o poco – ellos pueden ser los titulares de la cátedra. Concientes de la debilidad del PAN y del lastre que viene cargando el PRD, están exhibiendo un pragmatismo que para muchos puede ser cínico pero que en términos estrictamente de eficiencia política, no podía ser mejor. Ahí está su ganancia en las comisiones del Congreso como muestra de su efectividad.

¿Y en medio de todos estos juegos cómo nos va a los espectadores? Aún es muy pronto para hacer balances pero no está mal que el sistema en su conjunto reconozca más a los que van por el sí, que a los que apuestan por el inmovilismo. Con el discurso actual del PRD y sus aliados sindicales, quizá puedan retener a sus simpatizantes. No obstante, llegará el momento en el que entiendan que si lograron crecer tanto en la última elección, se debió a que presentaron una oferta atractiva para los electores usualmente ajenos al Sol Azteca. Cuando entiendan que la batalla es por las mejores propuesta y por colgarse las medallas, empezarán a ganar aplausos del público y con ello todos saldremos ganando. Por lo pronto, que siga el espectáculo.

macampos@enteratehoy.com.mx

lunes, septiembre 25, 2006

Una mirada a la otra agenda

(Artículo publicado en Excélsior el 23 de septiembre)
Encerrados en la viciada atmósfera de nuestra vida política, los observadores sociales solemos perdernos en los mismos temas y actores sin mirar más allá. Por fortuna, la sociedad y la tecnología se mueven a otro ritmo, y mientras los políticos y los analistas nos mantenemos enfocados en los mismos referentes, hay grandes transformaciones en marcha. En particular en el campo de la comunicación, que sigue siendo el gran motor de cambio en la sociedad.

Empecemos por mirar la constante ruptura del monopolio mediático. Si desde 1993 internet permitió que arrancara el proceso al iniciar su crecimiento exponencial, apenas hoy, trece años después, estamos llegando a un punto de madurez. La prueba es que cada vez son más los actores que se convierten en sus propios emisores de contenido al margen de los medios de comunicación tradicionales.

El fenómeno crece cada día y atiende a los campos más diversos. Ahí está, por ejemplo, el blog de Paulo Coehlo, (http://es.paulocoelhoblog.com/) el popular escritor que ahora no sólo publica reflexiones sino que ha anunciado que abrirá a sus lectores ocho capítulos de su próxima novela - la cuarta parte del total de la obra - acción que estará acompañada por comentarios y debates con los lectores que compren y revisen completo el libro.

El fenómeno se presenta como una especie de prueba que eventualmente permitiría combatir a la piratería, al establecer una relación más cercana con el escritor. El gesto de reducir las barreras se extiende a otros campos como el de la política. Para los interesados, ahí está a su disposición el sitio
www.clintonglobalinitiative.org, en el que pueden escuchar y ver todas las exposiciones y discusiones que se presentaron esta semana durante el foro convocado por la fundación del ex Presidente norteamericano Bill Clinton, en el que figuras de primer nivel debatieron sobre el cambio climático, el combate a la pobreza y la resolución de conflictos por razones étnicas o religiosas.

Gracias a la tecnología y a la visión de los organizadores, este tipo de encuentros dejan de ser privilegio de unos cuantos para convertirse en verdaderos bienes públicos al alcance de todo aquel que tenga acceso a una computadora conectada a internet.

La transformación es en serio y para quienes consideran que nuestro país está apenas en pañales, aquí están dos botones de muestra. Por primera vez, son mayoría en México los usuarios que tienen acceso a la red mediante banda ancha, lo que significa que el 62 por ciento de los usuarios tienen la posibilidad de consumir audios y videos con facilidad. Pero si eso está ocurriendo en el campo de los consumidores, véase lo que acaba de pasar en el ámbito de los generadores de contenido, en donde se descubrió que un grupo de sicarios utilizaba los comentarios en un blog para anunciar sus próximas ejecuciones.

Los integrantes de las bandas incluso aprovechaban los foros en internet para enviarse mensajes entre ellos y hacia las autoridades. (El Universal, 21/09) Naturalmente, no se trata de una buena noticia pero tampoco debe sorprendernos que incluso esos actores estén haciendo uso de los recursos que permite la nueva tecnología.

Lo sorpresivo, en todo caso, es ver lo lento que otros actores reaccionan ante estas tendencias, aunque es cierto que muchos de los medios mexicanos están avanzando de manera notable. Gradualmente, son cada vez más los sitios que incorporan recursos multimedia a sus contendidos.

Si bien ha sido lento el arranque, también ya podemos ver a personajes como Olallo Rubio - colaborador de este diario - que mantiene un programa de “radio” que puede ser escuchado en línea o bajado de internet (
www.rockandroll.com.mx/programas/olallo/) , así como el noticiero en inglés de Ana María Salazar, Living in México, que puede ser escuchado en cualquier momento en la página de Imagen (www.imagen.com.mx)

Como suele ocurrir en otros temas, los políticos siguen siendo los más atrasados en el uso de estas herramientas. No obstante, es necesario dar honor a quien honor merece, y por eso debo reconocer a un sector de los simpatizantes de Andrés Manuel López Obrador que a lo largo de la campaña e incluso durante el conflicto postelectoral han demostrado que saben cómo usar estos recursos. En ocasiones, subiendo a la red videos con sus mensajes, otras, abriendo blogs para compartir información y organizar sus protestas.

Visto desde esta perspectiva, el conflicto ha servido para ampliar – aunque siga siendo de manera marginal – el catálogo de recursos con los que cuenta la comunicación política en México, ya de por si incrementado con el desfile de videos manipulados en contra del ex Jefe de Gobierno, que aparecieron en el ciberespacio durante el largo proceso electoral.

Mientras nuestro sistema político se mantiene sin poder desahogar los problemas – Oaxaca, Kamel Nacif, etc – el país y el mundo siguen avanzado. Descubrir cómo podemos sacar provecho de estas nuevas circunstancias es nuestra tarea.

macampos@enteratehoy.com.mx

lunes, septiembre 18, 2006

Recuento de daños: ¿quién ganó y perdió con las protestas de AMLO?

(Artículo publicado el 16 de septiembre en Excélsior)

El 2 de julio era la fecha designada para cambiar la página en la vida política del país. Y así fue, sólo que después de la elección, Andrés Manuel López Obrador trazó la ruta crítica de su propio movimiento. Vino primero el cierre de Reforma, el macroplantón y el anuncio de cuatro fechas revelantes para su causa: el 1 de septiembre, la entrega de la constancia de triunfo a Felipe Calderón, el Grito y el 16 de septiembre. Como no hay plazo que no se cumpla, hemos ya rebasado el calendario y resulta pertinente realizar una primera evaluación.
¿Quién ganó y quién perdió durante estos meses? Reducir la política a los estudios de opinión sería un error, tan grave como ignorarlos. De ahí que valga la pena echar un vistazo a lo que han reportado diversas casas encuestadoras que nos dicen que a Vicente Fox habría que apuntarlo en la lista de los ganadores. El mandatario mexicano no sólo se enfila hacia el final de su gestión con los niveles de aprobación que tenía prácticamente al inicio, sino que logró recuperar simpatizantes ni mas ni menos que en la capital del país, que en medio del conflicto poselectoral decidió recompensarle con un crecimiento de cinco puntos en sus niveles de aprobación, según el más reciente estudio de Consulta Mitofsky.

Si bien Fox pareció perder las batallas del Informe y del Grito, ante la opinión pública, al menos en el primer caso el Presidente salió fortalecido. Según una encuesta del diario Reforma, 77% de los mexicanos rechazaron la toma de la tribuna, al grado que, de acuerdo con un estudio de Beltrán y Asociados, el impacto a la imagen del PRD fue más negativo incluso que la aparición de los videoescándalos en 2004.

Como resultado de esta etapa, el PRD perdió buena parte de su imagen. De acuerdo con Mitofsky, en dos meses a partir de la elección, el partido del sol azteca aumentó 10 puntos para alcanzar 39% de rechazo entre la ciudadanía. Dato que encuentra sentido en la pérdida de capital de Andrés Manuel López Obrador, quien de junio a agosto vio crecer su mala imagen de 26% a 38%; cifra consistente con las mediciones de Beltrán y Asociados que colocan a AMLO en los niveles de popularidad de febrero de 2001, lo que significa haber perdido el capital ganado durante su gestión como jefe de Gobierno.

A eso habría que sumar la simple revisión del contenido de los medios de comunicación a partir del fallo del Tribunal Electoral, que muestra a Felipe Calderón como el actor emergente con más presencia. El incremento natural de la cobertura de sus actos y declaraciones se ha acompañado también por una mejora en su imagen. Llama la atención, en el reporte de Consulta Mitofsky, que la valoración al panista ha mejorado, especialmente, entre los mayores de 50 años, las mujeres y los mexicanos con menor escolaridad, segmentos usualmente cercanos a López Obrador, que parecieran responder en términos de apoyo a la institucionalidad.

Durante este tiempo también hemos visto ganar y perder a otros actores políticos. Entre los primeros destaca el PRI. Si el PAN será gobierno y el PRD oposición, el tricolor debe definir cuál será su estrategia de recuperación. Todo apunta a que será una especie de cogobierno crítico. Sólo el tiempo dirá si se trató de una apuesta ganadora; por lo pronto, es un camino diferente al seguido durante los últimos seis años y eso ya es de reconocerse. La duda es si los conflictos internos —también evidentes en esas semanas— le permitirán al PRI actuar como un partido político fuerte o si se pulverizarán sus bancadas y, con ello, su capital político.

El PT, por su parte, sigue sin despegarse del PRD más allá de sus diálogos con Gobernación: habrá que ver si logra reivindicarse como una fuerza propia —aun dentro de la alianza con AMLO— o si termina absorbido por el perredismo; dilema similar al que enfrenta Convergencia que, en su indefinición, pretende reconocer a Calderón como Presidente electo y a López Obrador como el líder a seguir. En un escenario de polarización como el actual, la ambigüedad puede resultar costosa por ambos lados.

Con este corte de caja podemos imaginar lo que sigue de aquí al 1 de diciembre, siguiente fecha clave en este recorrido. Para el presidente Fox, la tarea será distender el ambiente y preparar las condiciones para el arribo al poder de Felipe Calderón, tarea que pasa, entre otros lugares, por Oaxaca; el Presidente electo, por su parte, deberá seguir con la construcción de alianzas dentro y fuera de su partido, al tiempo que construya un discurso capaz de generar entusiasmo en torno de su futuro gobierno; para el PRI, la ruta ya está trazada, siempre y cuando sea capaz de manejar sus divisiones internas y, finalmente, el PRD tendrá que decidir si escucha a Cuauhtémoc Cárdenas y corrige el camino o si se enfrasca en la ruta del caudillo y termina de dilapidar lo que tanto tiempo tardaron en construir.

jueves, septiembre 14, 2006

Guerras de opinión entre AMLO, el PRI y Calderón

La nueva guerra es por la atención de la opinión pública. Aquí un breve balance:
Calderón sigue al alza. La constancia de mayoría le dio un valiosísimo empujón en la lucha por las primeras planas, y prácticamente tiene asegurada su presencia, sobre todo en algunos medios que parecen deseosos de reivindicarse con el panista luego de su cercanía con AMLO. Para mayores datos, hay que ver quiénes lo mantienen en sus titulares pese a los escándalos.

AMLO sufre. El cerco informativo que ha denunciado desde hace semanas, ahora sí parece que está adquiriendo forma. Las portadas son un bien cada vez más escaso en el capital de Andrés Manuel. La Convención, insiste el tabasqueño, será casi tan importante como la Independencia, la Reforma y la Revolución, juntas. Vista la agenda del día, parece que cada vez son menos los medios y periodistas que comparten su entusiasmo.

El PRI intenta sobrevivir a si mismo. Por un lado, busca mostrarse como un partido cohesionado, con liderazgo y en la lógica de ser el fiel de la balanza que le dé gobernabilidad al país a cambio de recuperar el protagonismo perdido; por el otro, las divisiones internas, el prestigio maltratado y los adversarios externos, siguen empeñados en hundir al tricolor al colocar la atención sobre sus defectos más vergonzosos. Veremos si libra esta batalla. La novedad en esta ocasión es que nadie ha acusado a la Maestra; al menos por ahora, están en el mismo equipo.