martes, septiembre 16, 2008

¿Por qué el atentado de Morelia? Del 11-M al 15-S (Algunas ideas para platicar)

El 11 de marzo de 2004 estallaron una serie de bombas en trenes de España que causaron la muerte de más de 190 personas; el 15 de septiembre de 2008, dos granadas arrojadas sobre un grupo de personas que celebraban la Independencia de México provocaron la muerte de siete personas y más de 100 heridos. La diferencia en la magnitud de la tragedia debería ser suficiente para evitar cualquier tipo de comparación. No obstante, hay un elemento del 11M que parece repetirse en México: el carácter político del atentado.

Las bombas de Madrid no se pueden entender sin la selección de la fecha en que tuvieron lugar: tres días antes de las elecciones generales del 14 de marzo. Hablar del objetivo del ataque resulta complejo, lo que sí es posible es hablar de los efectos: el ataque cambió el resultado de la elección; entre otras razones, porque las muertes fueron presentadas por los terroristas como la consecuencia que debió pagar España por haber avalado la guerra de Irak durante el mandato de José María Aznar. Si hasta el 10 de marzo por la noche todos estaban seguros del triunfo del PP, las urnas del 14 mostraron un resultado distinto, y como efecto de la promesa de campaña del ganador, España terminó por retirar sus tropas de aquel país.

No se trata de tender puentes artificiales entre dos hechos tan distintos pero sí poner atención en la lógica política que puede haber detrás de hechos de esta naturaleza. Bajo esta premisa es que planteo que lo que está pasando en México es que ciertos grupos del crimen organizado han agregado este componente a su modus operandi.

Si bien las autoridades mexicanas han advertido desde hace tiempo de la existencia de estrategias de comunicación del crimen organizado, éstas se han hecho más evidentes en las últimas semanas: la violencia en Yucatán, tanto física como psicológica; la aparición coordinada de mantas por todo el país, y las amenazas a gobiernos locales sobre posibles atentados la noche del 15 de septiembre, así lo confirman. Por eso lo que pasó en Morelia no parece ser una ocurrencia sino un acto premeditado pensado para lograr una serie de efectos políticos: primero, dar vida a un sistema de amenazas creíbles. Las advertencias sobre posibles atentados no son una novedad; lo distinto es que ahora han demostrado que están dispuestos a cumplirlas. Segundo, con ese ataque redefinieron los límites de la violencia posible.

El país enfrenta desde hace años una realidad que es muy difícil de aceptar pero que cada vez es más evidente: el nivel de violencia no está determinado por la capacidad de las autoridades sino por la autocontención del crimen organizado. ¿Cuántas veces hemos visto noticias que confirman la capacidad operativa de esos grupos? No obstante, no vemos en México ataques contra figuras políticas de mayor peso como gobernadores o secretarios de Estado; tampoco se habla de violencia indiscriminada contra población civil.

La pregunta, por tanto, no es por qué actuaron así en Michoacán sino por qué no lo habían hecho antes si evidentemente podían. Propongo dos hipótesis: la existencia de un acuerdo tácito que marcaría ciertos límites que de ser rebasados generarían tal respuesta gubernamental, que la sola idea era suficiente para disuadir a los grupos violentos; y dos, la idea de que la población civil es muchas cosas: mercado, fuente de ingresos, incluso en algunos casos espacio de protección, pero no enemiga declarada.

El ataque de Morelia sugiere que las dos líneas han sido rebasadas. Por un lado, los operativos del gobierno en contra de algunos grupos habrían roto con esa especie de acuerdo que definía lo posible; por el otro, habría que destacar el notable activismo de ciertos sectores de la población que han dejado de ser objetos para convertirse en sujetos activos, y en ese sentido, nuevos espacios de lucha.

Con el atentado se puede movilizar a la opinión pública en dos sentidos. Por un lado, se le puede llevar a justificar nuevas acciones de combate a la inseguridad, aún más duras; por el otro, se le puede convertir en un aliado que movido por el terror le exija al gobierno que reduzca el enfrentamiento ante esos grupos con tal de regresar los límites al punto anterior. En cualquier caso, lo que habría que analizar – y que ahora planteo más como pregunta que como respuesta – es qué tipo de efectos políticos se quieren lograr; quién gana y quién pierde con este nuevo panorama, y qué tipo de acciones se esperan alcanzar.

Hace tiempo que el crimen organizado en el mundo se vuelve cada vez más complejo; todo indica que ahora ha llegado el turno a México.

La (otra) guerra de las cabezas (sobre la violencia del narcotráfico en México)

(Esté artículo aparecerá en la revista Etcétera del mes de octubre. Lo escribi antes de los antentados de Morelia pero me parece que el tema es pertinente)

En México hay dos guerras por las cabezas. La primera, la de las personas que han sido decapitadas y que ya se cuentan por decenas en el país. La segunda tiene que ver con las otras cabezas, las que titulan las notas de prensa. La relación entre las dos va más allá de un juego de palabras pues en muchas ocasiones las primeras son cortadas para conseguir las segundas. Basta con mirar a Yucatán en donde fueron apilados once cuerpos sin cabeza en un tétrico montaje que precedió a una llamada a Televisión Azteca para que cubriera la noticia.

Si bien el tema no es novedoso, es un hecho que en las últimas semanas el fenómeno ha adquirido mayor complejidad y como ocurre con poca frecuencia, los medios de comunicación han empezado a mirarse al espejo para preguntarse qué hacer ante esta realidad. Lo hizo La Jornada cuando compartió con sus lectores las razones que le llevaron a presentar la nota de Yucatán en su primera plana (29/08), y lo hizo El Universal cuando debió pedir disculpas en su editorial por el mal manejo de la información sobre el secuestro de Silvia Vargas (28/08). Lo raro no es que los medios rindan cuentas a la sociedad; lo extraño y lamentable es que se haga con tan escasa frecuencia.

Desde hace tiempo la prensa es blanco de las estrategias de comunicación de diversos actores relacionados con la inseguridad, y por ello debe ser cuidadosa para no convertirse en vocera involuntaria. Sin embargo lo hace. Ahí está la fotografía publicada por Reforma (11/09) en la que mostraba caras, nombres y datos privados de personas que no tenían ninguna imputación judicial. Las autoridades en su desesperación por ganar credibilidad abrieron la llave de la filtración. Y el periódico se la compró.

Ya lo había hecho con otro actor más opaco, que días antes de la marcha multitudinaria contra la inseguridad y del segundo informe de gobierno, colocó mantas por todo el país para acusar a las autoridades de proteger a grupos del narco .(27/08) La información no fue verificada pero sí reproducida en la primera plana del diario. Estoy seguro que el objetivo era consignar lo inédito de la estrategia de comunicación, el problema es que al reproducir su contenido terminaron cumpliendo con la agenda de quién sabe quién.

Días después El Universal también fue usado, esta vez por las autoridades del Distrito Federal que revelaron que la persona acusada del secuestro de Fernando Martí tenía “3,000 fotos porno en su computadora”. (12/09) Nunca se explicó qué relación tenía ese dato con la investigación, excepto generar dudas sobre la honorabilidad de una una persona que tiene ese material. Se trataba de una estrategia moralista, no legal, y el medio cayó en el juego.

Los casos anteriores confirman que son momentos complicados para el periodismo. Por un lado, las autoridades están urgidas de dar resultados; por el otro, la sociedad está deseosa de recibir información. Y en medio, la prensa debe contener la ansiedad de unos y otros aunque eso resulte contrario a la adrenalina que con frecuencia acompaña a este tipo de información.

El debate es ya ineludible. Qué hacer con la información que siembra y distribuye el crimen con cada asesinato; cómo responder ante las filtraciones de autoridades que violan la ley, arriesgan los procesos y violan el derecho de las personas a la privacidad; cómo procesar la información relacionada con secuestros; cómo redactar las cabezas y las notas para no estereotipar mediante el uso de apodos, las referencias a tatuajes u otros datos que sólo refuerzan ciertas interpretaciones en vez de acercar al ciudadano a la verdad.

A estas alturas ya no cabe reivindicar el discurso de que los medios sólo son un espejo de la realidad. Ante lo evidente de su papel como actores centrales en esta guerra ya está demás alegar inocencia e ingenuidad. La buena noticia es que el debate ya ha empezado con mayor seriedad. La mala es que todavía no todos asumen que esta es una tarea pendiente desde hace mucho tiempo, tarea que ya no podemos evitar.

sábado, septiembre 13, 2008

Raúl Trejo analiza el papel de los medios en los juicios paralelos

Medios que se convierten en tribunales, periodistas haciendo las veces de Minisiterio Público, sobre estos y otros fenómenos habla el maestro Raúl Trejo en esta entrevista con Antena Radio.

Aquí el audio.

viernes, septiembre 12, 2008

El juicio mediático del GDF por la banda de la Flor

En su batalla por demostrar resultados en la lucha contra la inseguridad, el gobierno del Distrito Federal se ha encontrado con un adversario fuera de lo habitual. Acostumbrado a presentar presuntos responsables de delitos sin encontrar réplica, ahora la administracion de Marcelo Ebrard se enfrenta a un grupo de personas que han mostrado una notable capacidad para defenderse y difundir sus posturas en los medios de comunicación. Pero la culpa no es de nadie, excepto el GDF que decidió que así sería el juego: en los medios.

Apenas daba la noticia el gobierno capitalino y ya transmitía un spot en televisión en el que presume haber capturado a los responsables del secuestro de Fernando Martí. La información se presenta como un hecho irrefutable cuando ni siquiera ha iniciado el proceso en contra de todos los acusados; comprensible si entendemos que el objetivo de corto plazo no es ganar en los tribunales sino en las primeras planas. En esa lógica, el GDF parece decidido a filtrar toda la información que tenga a la mano para probar su punto. Y en esa dinámica está cometiendo una serie de violaciones aprovechando el interés de los medios en difundir información sobre el tema.

Aquí dos portadas que muestran de qué estoy hablando. La primera es del periódico Reforma del 11 de septiembre, y que parafraseando a Carlos Marín, documenta un caso más de portación indebida de pariente:




La fotografía, evidentemente filtrada por las autoridades locales a diversos diarios, constituye una invasión a la vida de personas que al menos hasta ahora no han sido acusadas de absolutamente nada. Incluso en la nota a uno de los hijos de quien se presenta como el líder de la banda, se le describe como alguien que tiene un spa en Polanco y otro en Cancún. Y la pregunta obligada es: ¿qué relación tiene eso con el caso? Hasta ahora, insisto, al menos hasta ahora, ninguna. Por lo pronto esta filtración ya le costó el trabajo a uno de los señalados.

La otra portada es del diario El Universal del 12 de septiembre. En ella se aporta una nueva "prueba" de la culpabilidad del acusado. Véanlo ustedes mismos:



Como pueden ver la información es contundente: al hombre le gusta la pornografía. Y si así fuera ¿cómo se conecta eso con el secuestro?

De lo que se trata - entiendo - es de construir dudas sobre el personaje. Y para ello filtran datos de la investigación y utilizan símbolos para desprestigiar al acusado (como el llamarle por un alias o exhibirlo como un adicto a la pornografía). Insisto, yo no sé si son culpables o no, lo que sí veo con toda claridad es que estas filtraciones no abonan al caso y si a la percepción de que hay una consigna por defender su punto a cualquier precio.

El GDF eligió convertir este caso en un juicio mediático. Si lo gana, podrá capitalizarlo en términos de imagen (a pesar de las irregularidades) pero si lo pierde, el gobierno y quienes le han comprado la historia, tendrán que pagar un alto precio.

domingo, septiembre 07, 2008

Buenas noticias: tres existosos operativos contra secuestros

Entrados ya en la lógica de la evaluación a las autoridades, resulta también conveniente llevar el registro de los logros en el combate a la inseguridad. No para hacerle la chamba a nadie, simplemente para intentar sobrevivir a la realidad y a la cobertura de algunos medios que parecen empeñados en convencernos de que la batalla está perdida y aquí no hay nada que hacer.

Ya lo platicaremos con más calma, por lo pronto les adelanto que la denuncia por si sola puede llevar al desánimo, la parálisis y en última instancia a la apatía que sólo nos hundirá más en los problemas. Así que para recuperar un poco la esperanza aquí una relación de hechos de la última semana:

Liberación de dos personas secuestradas en el Estado de México.
Liberación de secuestrados en Veracruz (nota que prácticamente pasó desapercibida para los medios)
Liberación de secuestrados en Tabasco, toma de policías municipales y captura del presunto principal operador del Cartel del Golfo en esa entidad.

Tengo claro que hay muchas cosas negativas pero no me interesa destacarlas por ahora. Para eso, ya hay suficientes medios cumpliendo con esa asignación.

sábado, septiembre 06, 2008

Los nuevos "líderes" de México (¿ Y quién vigila al vigilante)

Medio tiempo del partido entre México y Jamaica. De pronto, en la transmisión de Televisa hacen un enlace con los participantes del Show de los Sueños, el nuevo programa de entretenimiento de esa cadena. En su participación como presentador, Ernesto Dalessio habló del apoyo a la selección mexicana de futbol y con el mismo entusiasmo hizo un llamado a las autoridades para que se pongan a trabajar en el combate a la inseguridad.


El hecho es de llamar la atención, más aún porque forma parte de una cruzada más amplia. Lo mismo ocurrió el domingo antepasado cuando Adal Ramones lloró - mientras la cámara le hacían un zoom al rostro - al tiempo que pedía a los delincuentes que nos "devolvieran a nuestro país". Episodio que siguió a la clausura de los Juegos Olímpicos cuando Javier Alarcón - Director de Televisa Deportes - preguntó al niño Mateo, el reporterito, si se sentía seguro cuando salía a la calle en China o en Noruega.

Televisa está en la batalla por la bandera de la seguridad, instalada en la lógica de convertirse en uno de los actores que califiquen si las autoridades lo están haciendo bien o mal en ese campo. No son los únicos. Hace unos días las comisiones de derechos humanos del país encabezadas por la CNDH de José Luis Soberanes, se unieron para anunciar que si en diciembre no hay resultados, los funcionarios públicos deben renunciar. Expresión que se suma a lo que ya han dicho otros actores como el periódico Excélsior y el resto de Grupo Imagen.

La idea no es mala. Si la obligación de las autoridades es hacer su tarea, la de medios y organismos de la sociedad civil es participar activamente en la vida pública. El problema surge cuando los otros actores se convierten en metapoderes: en actores capaces de decidir quién se queda y quién se va. De ahí que sea necesario tomar distancia frente a ese nuevo activismo para revisar qué están haciendo.

Apenas la semana pasada escuchaba a Ernesto López Portillo, especialista en temas de seguridad, explicar que la vigilancia resulta conveniente, incluso necesaria, siempre y cuando cumpla con una serie de criterios, entre ellos, que sea un ejercicio técnico. Si queremos medir el desempeño de los funcionarios requerimos de instrumentos transparentes que nos lleven a fijar la atención en lo importante y no en lo estridente.

La tarea es fundamental para no caer en el delicado tema de las subjetividades. ¿Cómo va a calificar Televisa el desempeño de los funcionarios? ¿Cómo lo harán las comisiones de derechos humanos o el periódico Excélsior? Para evitar cualquier suspicacia que pudiera llevar a la conclusión de que hay otras agendas e intereses de fondo, lo más conveniente es que todos estos actores hagan explícitos los criterios con los que estarán calificando; así todos podrán tener la seguridad de que no se trata de un asunto de filias y fobias.

De esta manera, también podremos contar con herramientas útiles que nos protejan de los golpes de imagen de uno u otro bando. En las últimas semanas, por ejemplo, se ha logrado la liberación de al menos cuatro personas que estaban secuestradas. También en estos días se han realizado aprehensiones de presuntos secuestradores, al tiempo que se ha detenido a policías que presuntamente protegían al narcotráfico. Son buenas noticias. El problema es que la falta de indicadores claros no permite conocer qué tan distintos son estos hechos de acciones anteriores o si simplemente se trata de acciones acompañadas por estrategias de comunicación.

En el mismo sentido tampoco podemos caer en el error de que un nuevo secuestro de alto impacto - incluso pensado así por el crimen organizado - confirme que entonces todas las acciones del gobierno son un fracaso y que lo que hemos visto es una mera simulación. Sólo con indicadores claros que podremos evaluar con mayor efectividad.

Pero esa es sólo una parte. El resto pasa reconocer que ninguno de los actores que se han subido a la palestra -medios, comisiones o personas destacadas de la sociedad civil - tiene el poder para pretender remover a nadie de su cargo. En su función de observadores pueden y deben dar elementos a la ciudadanía pero no sentenciar. De otra forma estarían desempeñando un papel que nadie les dio.

Bienvenida la supervisión a las autoridades, sólo tengamos cuidado de no olvidar que a los vigilantes, aunque sea de vez en cuando, también hay que vigilarlos.

viernes, agosto 29, 2008

Los medios se miran al espejo: El Universal pide disculpas y La Jornada explica su primera plana

Termina una semana en la que los medios se miraron al espejo, escucharon las críticas, debatieron internamente y lo compartieron con sus lectores. Una buena noticia en un momento en el que los medios enfrentan uno de sus mayores desafíos: aprender a manejar las diversas estrategias de comunicación de todos los actores que quieren sacar provecho de la crisis por la que atraviesa el país, incluyendo al propio crimen organizado.

Aquí la editorial de La Jornada en la que explica su primera plana del día y la editorial de El Universal en la que pide perdón por el tratamiento de la información sobre el secuestro de Silvia Vargas.

También comparto con ustedes el texto que publicó Jorge Fernández en el periódico Excélsior sobre el papel de los medios en esta coyuntura.

miércoles, agosto 27, 2008

Sobre las estrategias de comunicación del narco

Fueron al menos 11 las mantas que hicieron su aparición de manera simultánea en diversos puntos del país. En ellas se acusaba a autoridades federales, estatales y municipales de estar coludidas con el crimen organizado. La denuncia en sí no es ninguna novedad. En los últimos días varias organizaciones de la sociedad civil, incluso hay quienes a título personal han señalado la falta de seguridad y la impunidad que afecta a México.

Lo atípico en este caso, por lo tanto, no reside en el contenido ni necesariamente en la forma sino en la firma: grupos del narcotráfico que con esto confirman lo que es una verdad sabida, la delincuencia organizada en nuestro país diseña y pone en marcha estrategias de comunicación para impulsar una agenda.

Lo hace cuando luego de asesinar a una persona coloca sobre su cuerpo una manta o cartulina con la leyenda "por solplon", acto evidentemente pensado para inhibir cualquier proyecto de denuncia y participación social. La delincuencia hace también comunicación cuando acompaña al cuerpo sin vida de una victima de secuestro con la frase "por no pagar", y lo hace con toda claridad cuando como ahora, coloca mantas por todo el territorio nacional para mermar la ya de por sí disminuida confianza en las autoridades.

La pregunta por tanto no es cómo ni por qué lo hace sino qué debe hacer el resto de la sociedad. En primer lugar, los medios de comunicación que son los primeros destinatarios de estas estrategias de difusión. Como ocurre con cualquier otro actor, los delincuentes emplean a los medios como cajas de resonancia para su información, y de manera involuntaria, los periodistas terminamos jugando el papel de voceros al reproducir - y por ello multiplicar - los mensajes sembrados por esos grupos, y al hacerlo, desincentivamos la participación de la sociedad al tiempo que debilitamos aún más a los distintos gobiernos.

Por ello deberíamos tomar distancia de esta dinámica perversa. Bajo la premisa de que la denuncia de los medios es su función social hemos caído en un rol indeseable. Debemos dar cuenta, es cierto, de lo atípico, lo disfuncional, y la violencia es sin duda la ultima expresión de esa deformación social. El problema es que los medios no podemos apegarnos a esa justificación, por lo demás también cierta, sin mirar las consecuencias de nuestros actos.

Toca a los periodistas tener este debate largamente pospuesto o en el mejor de los casos sólo desarrollado de manera parcial. Hace falta definir qué se está cubriendo y cómo se esta cubriendo. Qué relación se está construyendo con las estrategias del narco. Qué efectos sociales y políticos se genera con la cobertura de los medios. Cómo ayudar a la sociedad a enfrentar este problema. Cómo ayudar a las autoridades que están haciendo bien su trabajo.

Para que tenga éxito esta reflexión es recomendable que se haga de manera abierta a la sociedad. Como una postura editorial que se toma de cara a la población. Incluso, como un ejercicio que vaya más allá de un medio en particular para que se convierta en una reflexión gremial. En este proceso será necesario aprender de experiencias internacionales como la colombiana o la española, cuyos medios han aprendido a lidiar con las estrategias y tácticas de grupos que actúan en contra de la sociedad, ya sea que se trate de grupos guerrilleros, paramilitares, delincuencia organizada o terrorismo.

Pero esa es sólo una parte de esta historia de necesaria contención, toca también a la sociedad entender y neutralizar las estrategias de comunicación del narco. Para ello, los ciudadanos también debemos aprender a preguntarnos sobre sus medios, sus lenguajes, sus causas y efectos. ¿Qué quieren lograr en la población?, ¿qué pasa si tienen éxito?, ¿quién gana y quien pierde con sus estrategias? No cabe duda que las campañas de esos grupos son cada vez más sofisticadas, y eso nos guste o no, nos obliga a que como sociedad seamos cada vez más conscientes, cada vez más inteligentes. Los asesores de esos grupos están haciendo su tarea, hagamos nosotros la nuestra.

viernes, agosto 22, 2008

Barack Obama y una "victoria con sabor amargo"

La noticia, de hacerse oficial en las próximas horas, sería una de las más importantes desde el inicio de la guerra de Irak. El ejército de los Estados Unidos, según publican diversos medios, tendría que haberse retirado de Irak a más tardar a finales de 2011. Ese sería el tiempo acordado entre los gobiernos de ambos países.

Si bien el plazo es relativamente largo y puede ser objeto de cambios según la situación sobre el campo, en los hechos parece importante porque ofrece mayor certidumbre para los soldados y la opinión pública interesada en el tema.

Lo interesante será ver el efecto que esta noticia pudiera tener en el debate electoral en los Estados Unidos, dado que la salida de las tropas estadounidenses ha sido una de las principales banderas y motores de la campaña de Barack Obama. Si el acuerdo mencionado se traduce en un calendario concreto que pase por un retiro gradual, sería un hecho que Obama podría presumir como un efecto de la presión que su campaña ha ejercido aunque ello también implicaría perder un argumento para impulsar el voto a su favor.

El próximo presidente de EU entrará en realidad en funciones hasta el 2009, así que realizar un retiro en un plazo de 36 meses quizá no suene tan mal. En fin, veremos si la noticia tiene algún impacto en los medios de los Estados Unidos, qué peso tiene y cómo es valorada por candidatos y electores. Seguiremos comentando.

jueves, agosto 21, 2008

¿Romperá el Presidente con Manlio Fabio Beltrones?

Dicen que se comporta como si fuera vicepresidente, tanto que nada pasa por el Congreso sin su aval. Por eso, Manlio Fabio Beltrones se convirtió en el principal interlocutor del Gobierno Federal. El negociador con el que había que pactar las reformas propuestas por el Presidente Calderón.

Su influencia fue determinante en la negociación que llevó a la renovación del IFE y en el proceso aprovechó para ganar espacios en el Consejo General. Una pieza más en su mapa de influencia que en la reforma energética ha querido extender hacia la Junta de Gobierno de Pemex, órgano de gobierno integrado por miembros propuestos por el Presidente, pero que requieren el aval del Senado... o sea de él.

Y en esa racha fue que salió Manuel Espino, ex presidente del PAN, a denunciar su poder. En su libro Señal de Alerta, advirtió de su influencia y le dijo al Presidente que se cuidara del poderoso senador priísta.

El tema había quedado ya en un segundo plano cuando Beltrones volvió a mostrar su agenda, primero al exigir al gobierno que reconociera que su estrategia de combate a la inseguridad había sido un fracaso; mismo tono que utilizaron otros líderes del PRI como la Presidenta del CEN, Beatriz Paredes.

Y en esas estaban cuando dejó en claro su nuevo objetivo: su bancada presentará una iniciativa para que todos los nombramientos presidenciales pasen por el filtro del Congreso. Manlio Fabio quiere que el Procurador General de la República, el Secretario de Seguridad Pública y el Secretario de Gobernación, deban ser palomeados por los legisladores.

¿Así o más claro? El senador quiere todo el poder. Percibe que el Presidente pasa por un momento de debilidad y quiere aprovechar la coyuntura.

La pregunta es si la alianza puede seguir después de esto. Felipe Calderón sabe de política y entiende que una cosa es el discurso público y otra las acciones en privado. Sin embargo, el golpeteo está siendo exagerádamente alto y hay indicios de que este será el tono de aquí al proceso electoral del próximo año.

¿Cómo responderá el Presidente? ¿Dará luz verde a Manuel Espino para que reviva su cruzada contra Beltrones? ¿estas facturas pasan por la reforma energética o ese asunto ya está pactado?

Habrá que estar atentos a lo que pase en los próximos días.

El miedo al miedo

Las ganas de poner un alto a la inseguridad pueden conducirnos hacia la participación social y a la construcción de un mejor México pero también pueden guiarnos hacia caminos indeseables y así se ha confirmado en los últimos días. Por un lado, cuando legisladores del Partido Verde Ecologista de México, ése que dice defender la vida, proponen la pena de muerte como castigo a los secuestradores. Una expresión más de la nociva competencia que se ha generado para ver qué actor político presenta la propuesta más populista, desde la debatible cadena perpetua que lejos está de resolver el tema de la impunidad, hasta los llamados a construir una policía secreta que opere sin uniformes ni insignias que la identifiquen ante la sociedad.

Las voces que prometen seguridad a cambio de políticas que ponen en riesgo los derechos de las personas siguen creciendo. En la última semana, el nuevo estándar fue establecido por el Gobernador de Chihuahua, José Reyes Baeza, que ante el clima de violencia que vive la entidad que gobierna -con más de 120 personas asesinadas en sólo 17 días - afirmó en un anuncio de televisión que "Debemos revisar nuestro régimen de libertades individuales y garantías ciudadanas. No podemos seguir atendiendo la seguridad en los términos existentes al inicio del siglo XX, en la Constitución de 1917". "Necesitamos revisar nuestro régimen de garantías y libertades ciudadanas, para analizarlo, para mejorarlo, para que responda a los desafíos que nos representa la sociedad presente".

Al momento de escribir estas líneas no está claro qué quiso decir el Mandatario pero no parece que el gobernador esté llamando a ampliar las libertades, sino al contrario, a limitarlas en aras de garantizar la seguridad. Más retenes, toques de queda, cateos sin órdenes de aprehensión y otras prácticas similares bien podrían entrar en ese esquema. La pregunta, en todo caso, es si ése tipo de herramientas son las que nos van a conducir al país en el que queremos vivir.

El esquema no es novedoso. Basta con mirar a los Estados Unidos para ver cómo el discurso de la seguridad ha llevado a la pérdida de derechos. Guantánamo, ese territorio sin ley ni justicia, es un ejemplo. Cárceles clandestinas, barcos que sirven como prisiones y prácticas toleradas de tortura, también forman parte del catálogo que se pretende legitimar bajo el argumento del combate al terror; recursos que paradójicamente vuelven a todos más vulnerables bajo la premisa de la defensa de la libertad.

Es el mundo al revés, el que promete la paz para justificar la guerra, aquello que George Lakoff llama el lenguaje orweliano en referencia a la denuncia planteada por George Orwell en su novela 1984. Nuestro país se puede acercar a esa realidad, y como suele ocurrir en estos casos, puede hacerlo por el camino de las buenas intenciones. Es comprensible, el temor está latente y la realidad se encarga de alimentar nuestros miedos. No obstante, debemos de resistir a ese canto que nos puede hacer mucho más inseguros al vendernos la promesa de tranquilidad.

En el absurdo, algunos radioescuchas – unos pocos, es cierto - se han comunicado en el noticiario de Antena Radio para hablar de leyes fuga y de restablecer la pena de muerte bajo la premisa de que es preferible un sospechoso que sea ejecutado sin la total certeza de su culpabilidad, que dejar que sigan por las calles los secuestradores.Es aterrador. Sabemos que estamos en este clima de inseguridad por la debilidad y la corrupción que ha permeado nuestro sistema de justicia pero queremos que ese mismo sistema decida sobre la vida de una persona. En un país en el que todos hemos sido testigos del "usted disculpe", queremos que alguien pueda ser privado de la vida. ¿A quién habría que pedir disculpas entonces?

Recelosos de nuestros policías, no protestamos cuando alguien habla de permitir que operen vestidos de civil, y no se ven por ningún lado las manifestaciones, desplegados ni severos pronunciamientos políticos cuando un gobernador abre la puerta para que los ciudadanos perdamos derechos para cederlos a las autoridades, a las mismas que nos han conducido a esta situación.

Todos queremos mayor seguridad, en eso no hay discusión. El debate está en las formas, en los métodos para alcanzarla. Habrá que aceptar que la vía no es sencilla ni de corto plazo y que aquellos que así lo ofrezcan están jugando con nuestra necesidad.

La vía para construir un mejor país tendrán que proponerla los expertos en estos temas; resulta claro, sin embargo, que la fórmula no pasa por hacernos más débiles, más frágiles, más vulnerables, pues es precisamente de esa situación de la que estamos huyendo.

miércoles, agosto 20, 2008

¿Qué papel tiene el miedo en la sociedad? Entrevista con el Dr. Enrique Gil Calvo

Entrevista con el Dr. Enrique Gil Calvo, periodista, doctor en sociología, autor del libro El miedo es el mensaje. ¿Qué riesgos corremos cuando nos invade el miedo como sociedad?, ¿quién gana en estos casos? Reflexiones sobre el tema transmitidas en el espacio informativo de Antena Radio, Primera Emisión.

Aquí el audio.

¿Cómo están cubriendo los Juegos Olímpicos? ¿Qué papel tienen los medios en los temas de seguridad pública?

¿Cómo están cubriendo las principales televisoras de México los Juegos Olímpicos? ¿Qué papel están jugando los medios de comunicación en la cobertura de la inseguridad pública? Las respuestas las ponen Alvaro Cueva - crítico de televisión - y Marco Lara Klahr, periodista especialista en estos temas, en el programa Todos los Lunes, la agenda en los medios.

Aquí el audio.

lunes, agosto 11, 2008

Agua en marte, ¿qué significa? Entrevista con la Dra. Julieta Fierro

Sobre la presencia de agua en Marte y la existencia de líquido en una luna de Saturno. Entrevista con la Dra. Julieta Fierro.


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Sobre los 50 años de la NASA y el futuro de la investigación espacial

Entrevista con el Doctor Rafael Navarro González, coordinador del proyecto permanente para Marte 2009 de la NASA, quien aquí nos platica de los primeros 50 años de la agencia espacial.

Aquí el Audio.

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Entrevista con el astronauta José Hernández

Entrevista con el Ingeniero José Hernández, astronauta de origen mexicano llamado para el próximo viaje a la Estación Espacial Internacional.

Como siempre, la plática se transmitió en el espacio de Antena Radio, Primera Emisión, en las estaciones del Instituto Mexicano de la Radio.

Aquí al audio.

¿Qué efectos tendrá el movimiento contra la inseguridad?

La respuesta es compleja. Por un lado, puede ser un acelerador de cambios de fondo aunque en estos temas son difíciles los resultados de corto plazo. Hay que recordar que este mismo año se aprobó una reforma al sistema de justicia que entre otros elementos cambia las funciones de los Ministerios Públicos y crea los juicios orales; sin embargo, la transformación de fondo se materializará hasta dentro de ocho años.

Si el Presidente logra capitalizar este movimiento puede sacar adelante diversos puntos de su agenda: recursos para las áreas de seguridad, avales para otras reforma legales, etc. No obstante, el tema también puede ser un factor de riesgo para su gobierno. Es un hecho que la actual administración ha apostado su capital al combate al narcotráfico y la percepción de un fracaso en este tema, extendido al campo de la delincuencia común, puede ser de muy alto costo especialmente a unas semanas del inicio formal del proceso electoral 2009.

A esto se suma que una mala conducción de la crisis podría derivar en una fractura con un sector de la sociedad que constituye el principal apoyo del gobierno; un distanciamiento con las clases medias y altas podría coincidir con el movimiento impulsado por Andrés Manuel López Obrador que ya anunciado una serie de acciones en contra de la reforma energética.

En este escenario vale la pena mencionar la lectura de un grupo -que así lo publica en la revista Siempre- que ve en el incremento de los secuestros un movimiento político de los grupos del crimen organizado con el fin de generar una crisis política (y eventualmente económica, por la pérdida de confianza en el país y su gobierno) en un momento en el que narcotráfico enfrenta la presión del gobierno federal. Si bien hay que tomar esa mirada sólo como una hipótesis, no debe descartarse que diversos adversarios del gobierno busquen aprovechar la coyuntura para impulsar otras agendas, alejadas de la legítima preocupación de la sociedad civil.

viernes, agosto 08, 2008

La batalla por la ventanilla

La fotografía debe quitar el sueño a la clase política: un millón de personas vestidas de blanco, marchando en contra de la inseguridad y exigiendo respuestas a sus autoridades. La imagen ya existe, es el testimonio de la movilización de hace cuatro años, expresión de lo que puede ser la presión social que ahora parece revivir.

Por eso, en los últimos días vemos los esfuerzos de diversos políticos por tratar de enfocar los reclamos hacia la ventanilla de los otros. Apenas cobró fuerza el tema en los medios y el Presidente Felipe Calderón colocó la ruta de la marcha hacia la oficina de Marcelo Ebrard. Decidido a dejar atrás la tregua política que había mantenido durante todo su sexenio, acusó al Jefe de Gobierno por la falta de coordinación y hasta aprovechó para reclamarle la realización de la consulta en materia energética.

A pocas horas del mensaje presidencial, ya había respuesta. Ebrard reviró, primero, al señalar que existe más coordinación entre los colaboradores de ambas administraciones, que entre los propios encargadados de la seguridad en el gabinete federal. Reproche puesto sobre la mesa luego de varios días en que los columnistas hablaban de guerras que llevaron a la salida de dos altos funcionarios de la PGR.

Ya encarrerado, Ebrard replanteó la estrategia y al día siguiente acusó al Presidente de querer lucrar con el tema de la inseguridad. Para entonces, ya todos conocíamos la nueva iniciativa presidencial que propone - nuevamente, como hiciera en marzo del año pasado - la cadena perpetua en diversos casos de secuestro, al tiempo que el Mandatario apuntaba ahora hacia la ventanilla del Congreso.

Todo indica que la ola blanca viene de nuevo y el temor de quedar atrapados pondrá a actuar a más de uno. Veremos, al tiempo, cuáles son los resultados.

Facebook y la marcha contra la inseguridad

Facebook México enfrenta su prueba de fuego. La red social que en el mundo ha mostrado ser un potencial espacio de articulación política, en nuestro país es apenas un foro de encuentro y diversión aunque quizá eso esté a punto de cambiar. Las invitaciones empiezan a circular y el mensaje es claro: "marcha contra la inseguridad". La convocatoria es a una movilización el próximo 6 se septiembre, a las 10 de la mañana, en la explanada de Ciudad Universitaria.

El llamado también circula por correo electrónico y quizá no tarde en subir a la agenda de los medios de comunicación tradicionales, aunque hay varias fechas propuestas en otros espacios de difusión. No obstante, será interesante ver el impacto que genere en este espacio. Experiencias similares muestran lo que la herramienta puede provocar. Hace algunos meses, Colombia puso el ejemplo con el grupo "Un millón de voces contra las FARC." Para darnos una idea, el espacio cuenta a la fecha con 4658 fotos, 123 videos, 130 artículos, 3417 temas de discusión y 426,074 miembros.

Hasta este momento (8 de agosto), el grupo "6 DE SEPTIEMBRE 2008 MARCHA NACIONAL EN CONTRA DE LA INSEGURIDAD", sólo tiene 734 miembros, nada si se le compara con foros como "Sólo en México" - que presenta imágenes curiosas - que ya rebasa los 23 mil integrantes.

Faltan todavía varias semanas para las marchas propuestas, por lo pronto, veremos qué pasa con la convocatoria y la respuesta en estos espacios. Ustedes qué creen, ¿estarán listas las redes sociales de México para dar el brinco hacia la acción más allá de la vida social?